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La cultura del “fierro”: exhibición de armas en las redes sociales

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Una tendencia inquietante tiene lugar entre los más jóvenes: exhibir armas en Internet sin medir las consecuencias.

En TikTok, Instagram y WhatsApp, las armas dejaron de ser herramientas de defensa o deporte: ahora son un accesorio más en la construcción de una identidad virtual. Adolescentes de 13 a 17 años exhiben armas como quien muestra un par de zapatillas nuevas, buscando likes, respeto y visibilidad. La “cultura del fierro” aparece sin filtro ni control, empujada por un algoritmo que premia el impacto, y por un contexto social que muchas veces deja a la educación y a la familia fuera de juego.

El 82% de los niños, entre 10 y 17 años, afirma haber visto al menos un anuncio de armas de fuego en línea, y un 34% dijo que hay demasiadas publicidades de esta índole, según datos de una encuesta de KRC Research de 2024.

“Las redes sociales y todas las tecnologías de información exponen a los niños a un riesgo extremo -advierte Vanesa Correia, psicóloga y psicopedagoga de la Universidad Católica Argentna (UCA)–. Son expuestos a situaciones de manipulación que los niños no saben identificar y controlar. Las redes sociales pueden ser un factor de prevención y de protección como de riesgo”.

“Muchas veces, lo que ven los niños, niñas y adolescentes en redes sociales lo toman como si fuera la realidad – dice Laura Jurkowski, directora de reConectarse, un Centro de adicciones a internet, videojuegos y el uso de la tecnología–. En consecuencia, creen que si no hacen o no son lo que muestran las redes sociales, están equivocados”.

“Las redes sociales cumplen un rol clave como amplificadores -explica María Pía Devoto, directora de l Asociación para Políticas Públicas (APP), especialista en seguridad internacional y control de armas-. Un video que se viraliza contribuye a construir una tendencia que otros jóvenes replican”.

“La intensidad de lo que aparece en Internet no suele ser semejante a la de la vida real. En consecuencia, lo que ven en la vida real no los atrae. Es así, que se normalizan situaciones de violencia explícita”, dice Jurkowski.

El status y el crimen

En marzo del 2026, Santiago Motolo, influencer y actor que participó en la serie El Marginal, se mostró en redes sociales disparando al aire en la Villa 31. Desde entonces, es investigado por la Fiscalía Nº 11 del Ministerio Público y Fiscal de la ciudad de Buenos Aires por abuso de armas.

Santiago Motolo, influencer y actor que publicó un video suyo disparando un arma en la Villa 31.

“El acceso a las armas por parte de los niños es algo que depende del contexto: no es lo mismo un niño que está siendo entrenado por una pandilla, que uno que lo hace de forma individual”, aclara Correia. “A veces, la motivación para tener un arma puede vincularse con la protección, en otros casos, para sentirse poderoso”, aclara la directora de la APP.

Asimismo, en el partido de San Isidro, hay una banda de jóvenes delincuentes, conocida como la Banda del Millón. Además de cometer crímenes mediante entraderas a lo largo y ancho de la intendencia, los adolescentes tienden a mostrar en redes sociales todo lo que roban a mano armada. Hasta el día de hoy sus miembros están siendo buscados por la Justicia.

Imagen publicada por uno de los miembros menores de edad de la Banda del Millón

El 30 de marzo del 2026, un chico de 15 años de Santa Fe entró a su colegio con una escopeta recortada y disparó en contra de los estudiantes. Como consecuencia del tiroteo, murió un compañero de 13 años, que resultó herido por uno de los disparos.

“Lo ocurrido en la escuela de Santa Fe es la expresión de una combinación preocupante de factores -asevera Devoto- La facilidad de acceso a armas y la naturalización de la violencia, potenciada por un entorno donde las armas siguen cargadas de valor simbólico asociado al poder y a la masculinidad; muchas veces influenciada por contenido que circula en redes sociales”.

En el municipio de Moreno, ocurrió un hecho en el que arrestaron a tres menores de edad por publicar imágenes en la plataforma de Instagram en las que tenían armas de fuego. Las autoridades los investigaron, no por utilizar las armas, sino que por el presunto crimen en el que habrían incurrido por su adquisición.

Imágenes publicadas por los menores de edad de Moreno.

Para explicar cómo personas tan jóvenes pueden cometer estos actos de violencia, Jurkowski utiliza el término de desensibilización. “Al estar expuesto tanto tiempo a imágenes violentas y participar en este tipo de situaciones, la persona se va desensibilizado. Este era el método que usaban para entrenar a los soldados antes de la guerra, como así con juego de violencia y de guerra”, explica.

“Los niños no tienen una tendencia al crimen, sino que este es un factor internacional, que se da cada vez más en edades muy tempranas”, señala por su parte, Nidia Airbot, consejera del Juzgado de Familia número dos de Lomas de Zamora.

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