Cómo se construye una educación pública de calidad

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La calidad educativa en la Argentina es un tema resonante en la agenda política. Los últimos gobiernos propusieron distintas políticas educativas que no lograron generar una mejora en la educación pública inicial, primaria y secundaria. Entre los debates frecuentes sobre la formación docente y las evaluaciones de desempeño, emerge la inversión pública. ¿Cuál es el camino para mejorar? 

El presidente Mauricio Macri prometió una “revolución educativa” antes de asumir. Entre sus principales propuestas figuraba evaluar e innovar tecnológicamente el nivel educativo, así como “construir 3 mil jardines” durante su gestión.

La directora del Departamento de Educación de la Universidad Católica Argentina (UCA), Gabriela Azar, hace un balance sobre la política educativa actual y la de los gobiernos anteriores. “Ambas gestiones ampliaron la cobertura educativa en el nivel inicial”, aclara. A su vez destaca la creación del Instituto Nacional para la Formación Docente (INFoD) y la importancia de la actual Ley Nacional de Educación sancionada por el kirchnerismo. “El INFoD acentuó la posibilidad de crear diseños curriculares únicos para la educación”, explica.

Por su parte, la Ley de Educación Nacional establece que la inversión mínima en educación debe ser del 6% del Producto Bruto Interno (PBI). “Esta gestión creó escuelas y mejoró las que existían. Pero entendamos que la inversión es federal, por lo que corresponde también a los gobiernos provinciales mejorar la educación e invertir en infraestructura edilicia y tecnológica”, remarca Azar.

Los números de la inversión pública en educación

Durante los 12 años de gobierno kirchnerista, se realizaron 1645 escuelas a través de los programas 700 escuelas, Más escuelas I y Más escuelas II, según datos oficiales. La primera etapa abarcó el período 2004-2010 y se construyeron 789 escuelas, que demandaron una inversión de $1,762,232.219. En la segunda etapa se hicieron 483 escuelas con una inversión de $1,429,512.723 y en la tercera etapa se construyeron 373 escuelas con $1,436,595.260.

Tras realizar pedidos de acceso a la información pública, el Ministerio de Educación de Mauricio Macri informó que se terminaron 512 escuelas nuevas desde diciembre de 2015 hasta agosto de 2019. Además, desde el ministerio indicaron que “hay un total de 2480 obras por un monto total de $29.967.716.559 en el país, entre las que hay 1728 finalizadas, 751 en ejecución, y una en proceso de licitación centralizada”.

Se registran 197 obras en escuelas técnicas; 96 en ejecución y 101 terminadas. Este dato corresponde a edificios nuevos y ampliaciones o refacciones por un monto total de $ 5.454.925.658. 

Para las escuelas primarias, secundarias e institutos superiores de formación docente se realizó una inversión por un monto total de $ 6.141.980.373, por un total de 426 obras que corresponden a edificios nuevos y ampliaciones / refacciones; de las que 87 obras están en ejecución y 339 terminadas.

Las escuelas rurales también tuvieron su respectiva inversión: hay 142 obras de las cuales 70 están en ejecución y 72 finalizadas, por un monto total de $4.134.784.577.

Sin embargo, una política educativa con grandes inversiones no garantiza soluciones. “Más allá de la infraestructura edilicia, ninguna de las dos gestiones mejoró la retención en la secundaria”, advierte Azar sobre la inversión pública, y abre un tema que preocupa: la deserción escolar.

El combate contra la deserción escolar

Según el Observatorio “Argentinos por la educación” cada año son 57.023 los alumnos que repiten o directamente abandonan la escuela. En el informe se destaca que solo el 60,7% de los estudiantes de primer año del nivel secundario llega al último año en el tiempo esperado. “Se debe priorizar la formación docente por capacidades y hay que comprometer a las familias y adultos responsables de su rol de dar educación integral a sus hijos”, comenta Azar.

“La deserción se combate con un sistema educativo de calidad que llegue a todos. Esto se logra con más inversión en formación docente y más tecnología”, resalta. “El macrismo logró innovar en aspectos que hacen a la lógica de la escuela secundaria”, afirma respecto a la revolución educativa, y agrega: “Se impulsó más el uso de tecnología en el aula pero aún falta mucho en capacitación docente y conectividad a Internet”.

Gabriela Azar en una conferencia sobre educación.

La directora del Departamento de Educación de la UCA resalta la importancia de crear “un mejor sistema de formación para escuelas técnicas para la inserción profesional”.

Azar resalta la importancia de “un diagnóstico real que permita tener datos estadísticos fehacientes”. “Hoy no tenemos (a pesar de los intentos fallidos) una estadística seria que incluya ingreso, retención y egreso en tiempo real. Por eso siempre digo: sin estadísticas se planifica en el vacío”, cierra.

Evaluaciones e inversión en escuelas medias

Para la especialista, la evaluación es un eje prioritario del proceso de enseñanza y aprendizaje. ”Se mejoró con las evaluaciones PISA y APRENDER. Pero ninguna gestión fue a fondo con la evaluación docente ni con otro tema importante, como lo es el cambio del estatuto de formación docente”, puntualiza.

Sobre las evaluaciones hechas por el gobierno de Macri explica: “PISA es una evaluación externa e internacional que mide procesos. Esto nos ayuda para vernos y saber qué nos falta para superar el enciclopedismo que lidera la educación argentina. APRENDER es un acierto de la gestión de Macri ya que permitió constatar niveles sustanciales en matemática y lengua de educación secundaria”.

El rol de los jardines

Mauricio Macri tuvo como eje de campaña en 2015 construir 3 mil jardines. Al final de su gestión cuenta con 858 obras en jardines de infantes (entre edificios nuevos y ampliaciones) por un monto total de $ 11.504.696.733.

Al día de la fecha se terminó 512, es decir, casi un 16% de lo prometido aunque tiene 345 obras de jardines de infantes en ejecución, y 1 en proceso de licitación centralizada.

Los jardines maternales también fueron sujeto de inversión: se trata de 113 obras por un monto total de $1.050.640.363. Hay 92 jardines maternales terminados y 21 en ejecución.

“El nivel inicial es socializador por excelencia”, explica Azar. El desafío debe estar en una “adecuada articulación entre nivel inicial y nivel primario”. Además reflexiona: “La infancia bien formada garantiza una educación plena, porque es la etapa más moldeable y alegre de la vida si la sabemos acompañar”. 

Por último, remarca su visión de la educación argentina: “Es en los primeros 5 años de vida cuando se logra desarrollar los cimientos de una personalidad sana. Dice el refrán: ‘Dame los primeros 5 años de vida y te diré cómo será el hombre del futuro’”.

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