El camino que va de la escritura a la venta. Qué plataformas permiten la publicación de libros digitales, cuánto se gana y qué hace falta para convertirse en un autor exitoso. Las regalías para el autor superan las que ofrecen las editoriales tradicionales.
Hace algunos años, publicar un libro dependía casi por completo de que una editorial dijera que sí. Mandabas el manuscrito, esperabas meses, y si te elegían, gran parte de las decisiones dejaban de ser tuyas. Hoy ese esquema se rompió: con Amazon Kindle Direct Publishing (KDP), Wattpad, Inkitt o Google Play Libros, cualquiera puede publicar su libro en cuestión de horas. Desde 2016 la autoedición alcanzó un crecimiento superior al 58%. Pero que el acceso sea fácil no significa que el camino lo sea, ya que detrás de cada libro autopublicado hay alguien que tuvo que aprender a corregir, diseñar, vender y construir una comunidad alrededor de su obra.
La escritora Constanza Rebella resume el paso previo para publicar: “Lo primero es entender que escribir el libro es solo una parte del proceso. Luego se corrige, se edita, se buscan opiniones externas y recién ahí se define cómo se va a publicar.” Rebella hace hincapié en que la portada y la presentación final pesan más de lo que parece porque comunican tanto como el texto mismo. Ella obtuvo la ventaja de contar con editores, correctores y diseñadores pero no todos los autores arrancan con un equipo.
Según editorial Dunken, que acompaña autores independientes, el circuito suele tener tres pasos: corrección de estilo y ortografía, conversión del manuscrito a un formato digital (ePub o PDF, para que se lea bien en cualquier dispositivo) y, por último, la elección de la plataforma, cada una con sus propias reglas y porcentajes de regalías.
De Wattpad hacia Amazon

(Ilustración generada por IA)
Andrea Rodríguez, conocida como Ann Rodd, autora argentina de fantasía y romance se formó en plataformas digitales: “Los autores que nacimos en Wattpad aprendimos a ser editores, correctores, diseñadores y expertos en marketing. Hacemos todo el trabajo que hace una editorial”, explica. Pero no todas las plataformas funcionan igual. Por un lado están las redes de lectura por capítulos, como Wattpad, Inkitt o Booknet, donde se publica gratis y los lectores comentan en tiempo real. Por otro lado, las tiendas de venta directa de e-books (versión digital de un libro tradicional), con KDP al frente, donde el libro se vende como producto terminado y el autor cobra una regalía por cada copia.
KDP es la más grande del mundo en este rubro. Permite publicar e-books y libros impresos bajo demanda y ofrece regalías de 70%, aunque para acceder, tu libro debe tener un precio fijado entre $2.99 y $9.99 dólares; fuera de este rango, la regalía baja un 35%. En libros impresos la regalía llega al 60%, aunque desde junio de 2025 bajó al 50% para los títulos más baratos, por el aumento en los costos de impresión. Hay otras opciones como Inkitt que funciona como Wattpad pero, sí una historia se vuelve muy popular, su algoritmo la detecta y le ofrece al autor un contrato en su app de pago.

Google Play Libros llega con ventaja a millones de celulares Android donde la app viene preinstalada. Incluso espacios como Reddit, que no es una plataforma diseñada para publicar libros digitales pero es una red social de foros donde la gente comparte textos, no tiene herramientas de lectura digital, pero sirve para ganar lectores y redireccionarlos.
Para Ann Rodd, sin embargo, Wattpad ya no impulsa a los autores como antes: “Es dificilísimo llegar al papel partiendo de una app de lecto-escritura. Las editoriales ya hicieron sus pruebas y se quedaron con los autores que les son rentables. Ya no hacen más experimentos”. Hoy en día, ella opina que autopublicar directo o coeditar con una editorial independiente, es el mejor primer paso. Rebella cree que el e-book permite llegar a lectores de cualquier parte del mundo, pero que el papel sigue teniendo muchísimo valor porque mucha gente todavía disfruta tener el libro en la mano. A su vez, Ann Rodd prefiere no generalizar: “Creo que también es algo que depende mucho del país y de qué tipo de lectores tengas”.
Cuánto se gana
El 70% de regalía que promete KDP suena mejor que el 8% o 10% que suele pagar una editorial tradicional. Aunque Constanza Rebella aclara: “Los porcentajes pueden ser más altos, pero también hay muchos costos que suelen quedar invisibles. Corrección, diseño, maquetación, publicidad, impresión, distribución… son gastos que muchas veces asume el propio autor”.
En KDP, además, en la opción del 70% Amazon cobra una tarifa por megabyte que puede llevarse hasta un 30% de la ganancia en libros con muchas imágenes. Y en los impresos hay que restarle a la regalía el costo de imprimir cada copia. Fijar el precio tampoco es sencillo. “Es una combinación entre costos, mercado y percepción de valor”, dice Rebella. “Hay que analizar cuánto cuestan libros similares, qué gastos tuvo el proyecto y cuál es el público objetivo”.
Pocos autores independientes sostienen su economía solo con la venta de libros. Rebella expone que muchos generan ingresos a través de charlas, talleres, cursos, colaboraciones con marcas, contenido digital. Hoy el libro muchas veces funciona como una puerta de entrada hacia otras opciones. Ann Rodd coincide, ya que incluso después de firmar con editoriales tradicionales sigue estando a cargo de la mayor parte de la publicidad de su libro, de las colaboraciones y de generar lectores nuevos.

(Foto: Editorial Dunken – IG: @editorial.dunken)
Ambas escritoras están de acuerdo en que hay que hablar del libro antes, durante y después del lanzamiento; mostrar el detrás de escena, compartir el proceso. Los lectores se conectan con historias y personas, no solo con productos. Y si Rebella tuviera que elegir una sola herramienta: “La comunidad, porque la publicidad puede ayudarte a llegar más rápido, pero una comunidad genuina genera confianza y recomendaciones, que es lo más valioso que tiene un autor”.
La comercialización de un libro digital que propone la editorial Dunken incluye usar plataformas como Instagram, Facebook o Twitter para promocionar el libro, crear un blog o contenido relacionado que atraiga a lectores potenciales. Y por último trabajar con influencers o bookstagramers que puedan ayudar a difundir la obra. Ann Rodd añade sobre el peso de las redes de hoy: “Que hablen de tu obra en TikTok o Instagram es fundamental. Los clubs de lectura también mueven mucho”. Y agrega que mientras más recursos tenga el autor, más oportunidades tienen de hacerse notar pero a veces tu historia llega al público correcto y eso ya alcanza. No es casual que el boom de BookTok haya disparado géneros enteros.
Los casos que abrieron camino en Argentina
El santacruceño Cristian Perfumo, autor de thrillers ambientados en la Patagonia comenzó a autopublicar en 2011 y construyó toda su carrera desde Amazon KDP, sin editoriales detrás. En 2017 ganó el Premio Literario Amazon Storyteller con El coleccionista de flechas, compitiendo contra más de 1.800 obras de 39 países. Otra autora que nació en Wattpad fue Victoria Resco, con Reino de papel, donde se volvió una de las caras más conocidas de esa movida digital, sobre todo de los jóvenes. Terminó participando con mucho éxito en las Ferias del Libro.

“Hace algunos años la publicación independiente era vista como una alternativa de segunda categoría pero hoy existen autores independientes que venden miles de ejemplares y construyen carreras muy sólidas”, comenta Rebella. Ann Rodd dice que todavía hay autores que consideran que la autopublicación no cuenta como publicar aunque para ella es una opción más que válida ya que muchas personas que arrancaron autopublicando ahora son de los más vendidos. Rebella sostiene que “lo mejor es la libertad creativa. Lo más difícil es que uno debe involucrarse en muchas áreas que van más allá de la escritura”. Para Ann Rodd “es bastante agotador porque nuestro trabajo debería ser solo escribir, pero terminamos sabiendo de todo lo que implica crear una obra, sobre todo porque muchas veces ese trabajo extra se hace sin cobrar nada a cambio.”
Para cualquiera que esté por publicar su primera obra, las dos autoras coinciden en que no hay que esperar a sentirse que está todo listo. “Probablemente ese momento nunca llegue. Publicar siempre implica exponerse, pero también es la única forma de que una historia encuentre a sus lectores”, expresa Rebella. Según Ann Rodd “a veces hay que jugársela, porque el camino también se construye de a poco.”




