Aislamiento celular

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Las nuevas tecnologías presentan grandes ventajas para quienes las utilizan, pero muchas veces pueden generar también conductas adictivas y de aislamiento. En el caso del teléfono móvil, una de cada 1000 personas que tiene uno de estos dispositivos, tienen el hábito de utilizarlo constantemente, lo cual afecta principalmente a los jóvenes y adolescentes.

La Argentina tiene una de las estadísticas más altas en la compra de celulares a nivel mundial. Maria Etcheberry, licenciada en Psicopedagoga en la Universidad Católica Argentina, afirma: “Los adolescentes se retraen en el intercambio con los adultos; se hace menos fluido”. Además, agrega: “La tecnología es un crecimiento incesante y un avance y oferta continua. Esta es una época de abundancia en ofrecimiento de objetos de la tecnología”.

Según el Observatorio vial Latinoamericano (OVILAM), en Argentina, se comprobó que los conductores jóvenes son los más propensos a mandar mensajes y realizar llamadas mientras conducen. Se estima que hay 40 millones de líneas de funcionamiento en el país.

Sofía Ramírez Martiarena, estudiante de 22 años de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), afirma: “La verdad es que por lo general uso el celular cuando estoy manejando. Trato de mandar notas de voz pero hay veces que escribo o mando fotos”. Entre los 18 y 25 de edad, se reporta que un 45% de los conductores, mandan mensajes de texto cuando están al volante, aun cuando está terminantemente prohibido. “Si empezaran a cobrar multas y estas fueran caras, por ahí la gente lo dejaría de usar”, agrega.

Las nuevas tecnologías han generado grandes cambios en el aspecto académico de las instituciones educativas. Han permitido desarrollar formas innovadoras de estudiar y dar clases. El uso del celular en las aulas ha ido en aumento, lo cual ha llevado a las instituciones a tomar medidas para hacerle frente a esta cuestión. Ana Catelin, docente y madre, afirma: “Es muy difícil erradicar este hábito en los jóvenes porque están en constante contacto con la tecnología y la usan también para trabajar”. A su vez, agrega: “En el colegio de mis hijas los alumnos solo pueden usar el celular para emergencias con supervisión de un adulto y son sancionados si hacen lo contrario”.

Es tanta la gente que utiliza el teléfono móvil en la vía pública, que hasta la compañía Apple ha iniciado un proyecto para crear un celular transparente utilizable en la calle. Los “wexters”, tribu de peatones adictos a la pantalla, se ven en peligro frente a la inseguridad y a los accidentes viales generados a partir del uso del teléfono en la vía pública. Al perder la atención del entorno y estar inmersos en la pantalla, los peatones son más vulnerables a este tipo de situaciones.

Si bien el fenómeno del teléfono móvil va en aumento, la concientización respecto del uso y abuso de este ha comenzado a generar cambios en los usuarios. Se han realizado campañas de bien público para que los portadores de estos aparatos lo utilicen de manera responsable, y así poder reducir riesgos.

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