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Música con IA en Spotify: ¿por qué es tan difícil identificarla?

Sin una identificación clara, las canciones creadas con inteligencia artificial conviven con las de artistas humanos y reabren el debate sobre la transparencia en las plataformas de streaming.


La inteligencia artificial ya no solo permite a los usuarios crear canciones, sino también ubicarlas en los principales catálogos de las plataformas de streaming. Deezer asegura que casi el 44% de las cargas diarias en servicios de streaming son contenido 100% generado por IA. En Apple Music, un tercio (33%) de lo que reciben hoy es 100% IA, según Oliver Schusser, vicepresidente de Apple Music.


Es así que Spotify y Apple Music se han inundado de pistas generadas total o parcialmente con IA, muchas de las cuales conviven con la música de artistas humanos en playlists sin una identificación clara para los usuarios.

El desafío de la transparencia y el impacto económico para los artistas reales


El crecimiento de este fenómeno abrió un debate sobre la transparencia de las plataformas y la necesidad de establecer criterios de etiquetado más claros. Spotify comenzó a implementar un sistema que le permite al artista, sello discográfico o distribuidor indicar si una canción fue creada o modificada de esa forma. Sin embargo, no es automático y esa información todavía no se traduce en un etiquetado visible para los usuarios, por lo que sigue siendo difícil identificar qué música fue generada con IA.

Esta falta de transparencia impacta directamente en la economía de los creadores. Bajo el modelo de “participación en el flujo” de Spotify, todas las canciones compiten por un mismo pozo de dinero, por lo tanto, cada reproducción de una pista de IA diluye las ganancias que finalmente reciben los artistas humanos.


Plataformas como Udio o Suno generan 7 millones de pistas diarias, lo que equivale a 210 millones de canciones al mes. Aun así, un estudio académico del 2026, An Empirical Analysis of AI Slop in Music Streaming, reveló que el 93% de esta música recibe pocas o ninguna reproducción. Funciona bajo una estrategia de “disparar y rezar” que consiste en publicar grandes volúmenes de contenido para generar ingresos a partir de las reproducciones.

Spotify y Apple Music no son plataformas más: son las dos que lideran el ranking de popularidad mundial, con el 32% y el 24% respectivamente. Si se suman YouTube Music (15%) y Amazon Music (10%), las cuatro primeras reúnen el 81% de la popularidad entre las 20 plataformas más usadas. Por eso lo que pasa en sus catálogos define lo que escucha la mayoría.

¿Cómo llega la música creada con IA a las plataformas?

En primer lugar, son las herramientas Suno y Udio las que permiten que cualquier usuario cree canciones completas a partir de texto. Luego, la mayoría de esta música llega a las grandes plataformas a través de distribuidores independientes como DistroKid o CD Baby.

Dado que ni en Spotify ni en Apple Music es necesario contar con el respaldo de un sello discográfico, la llegada de canciones generadas con IA resulta sencilla. Las distribuidoras digitales actúan como intermediarias y permiten que cualquier creador ponga su contenido a disposición de un público global, reduciendo las barreras de entrada.

Perfil de Siena Ross en Spotify, uno de los casos que alimentó el debate sobre la presencia de artistas vinculados a la inteligencia artificial en las plataformas de streaming.

La estrategia detrás de los “artistas fantasma”

Por otro lado, a este fenómeno se le suman los llamados “artistas fantasma” o Perfect Fit Content (PFC). Investigaciones periodísticas de la periodista Liz Pelly han documentado que Spotify crea sus propias listas de reproducción, como Chill Study o Deep Focus, con aproximadamente 700 identidades de artistas falsos.

Estas pistas son creadas por productores humanos bajo contrato para la plataforma con el objetivo de reducir los costos de licencias, ya que reciben pagos inferiores a los que perciben los artistas de los grandes sellos discográficos.

En Mood Machine: The Rise of Spotify and the Costs of the Perfect Playlist, la periodista Liz Pelly analiza el modelo de negocio de Spotify y el fenómeno de los llamados “artistas fantasma”.

Ante la amenaza de la IA, la industria ha comenzado a reaccionar. Spotify anunció recientemente una alianza estratégica con Sony, Universal y Warner Music Group para desarrollar productos de “IA responsable” que empoderen a artistas y compositores en lugar de reemplazarlos. De esta manera, cesarían las demandas contra las herramientas de IA y comenzaría una nueva etapa en la que el uso de tecnología generativa sería autorizado y compensado económicamente para los titulares de derechos.


Mientras tanto, la plataforma asegura haber eliminado más de 75 millones de pistas calificadas como spam en el último año para intentar limpiar su catálogo.

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