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A 40 años de la mano de Dios: Eduardo Sacheri reflexionó sobre el legendario gol a los ingleses

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En el marco de la Semana de la Historia, el escritor Eduardo Sacheri fue invitado a participar del panel “A 40 años de la mano de Dios (1986)… Mundial y memoria: hermenéuticas en clave de complejidad”. El encuentro, en el Campus Papa Francisco, fue moderado por el director del Departamento de Historia de la Facultad de Ciencias Sociales, Horacio García Bossio. 

“Desde el sentido común argentino, las islas nos fueron arrebatadas ilegalmente, y eso es clave para el gol: Maradona mete la mano porque no llega, no lo pensó, no lo hizo por lo que nos hicieron”, señaló Sacheri ante un aula colmada de estudiantes. 

El ganador del Oscar por “El secreto de sus ojos” se dedica exhaustivamente a contextualizar la época en la que ocurren los hechos sobre los que escribe. “El trasfondo histórico es lo más serio que puedo ofrecer”, afirmó el también historiador, cuyas novelas pese al marco real tienen personajes ficticios. 

Sacheri se dedica a resignificar lo que ya pasó: “La literatura es un montón de cosas y también es una forma de pensar con sentido al pasado”. Por eso, cuando recuerda ese 22 de junio de 1986 en el que el futbolista Diego Armando Maradona metió con la mano el gol que haría campeona del mundo a la Argentina, el escritor asegura que la multitud festejó algo más que la victoria de un partido: “Jugamos con los que nos habían ganado la guerra. En el imaginario popular, Inglaterra es Gran Bretaña”. 

El evento fue abierto al público en al aula 220 del edificio San José 
El evento fue abierto al público en al aula 220 del edificio San José 

Para la sociedad argentina, el partido contra los ingleses marcó un antes y un después en la historia, al punto que “en ese momento” Maradona se convirtió en un ídolo. De hecho, recordó Sacheri, hasta la final contra Inglaterra, el Diez no había hecho un buen Mundial, pero “no hay mejor lugar para iniciar un mito que en el infierno”. 

Los mitos necesitan buenos y malos, por eso, la falta que no le cobraron a Maradona lo convirtió en un héroe. El Mundial se jugó cuatro años después de que Argentina perdiera la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido. Las islas Malvinas habían sido arrebatadas por los ingleses. 

El gol de Maradona no fue “por lo que nos hicieron”, aclaró el escritor, pero ahí está la clave: “El arrebato contra el arrebato, la justicia poética en la narración es perfecta”, enfatizó, y agregó: “Para mejorar todavía el mito, Maradona hace en la vida real lo que para muchos es simplemente un ícono: el tipo elude a siete ingleses”.

Durante la charla, Sacheri también habló sobre su experiencia al escribir la novela “La pregunta de sus ojos”, y otros textos sobre Malvinas y la dictadura
Durante la charla, Sacheri también habló sobre su experiencia al escribir la novela “La pregunta de sus ojos”, y otros textos sobre Malvinas y la dictadura.

El Diez se convirtió en un emblema nacional y pasó a encarnar, según el autor, “todo lo bueno del fútbol: todo lo deseable, todo lo moral”. “No creo que haya ningún otro símbolo por fuera de Malvinas y el Mundial que unifique a la Argentina”, sentenció. 

El proceso de escritura detrás de la novela policial “La pregunta de sus ojos” fue otro de los puntos de la charla. La historia está ambientada en las décadas de 1960 a 1980, época que recuerda haber vivido: “La mayoría de mis novelas están ambientadas en historia reciente, es decir, que tengo memoria personal en esos períodos, lo cual implica un trabajo adicional: reemplazar memoria con conocimiento”. 

Sacheri considera que el contrato entre autor y lector es sagrado e irrompible, por eso, pasa años recolectando testimonios y consultando fuentes que respalden y eventualmente reemplacen su memoria: “La memoria es algo subjetivo, sentimental, anárquico; uno no se acuerda de todo, hemos olvidado casi todo lo que hemos vivido, solo quedan algunas cosas. Si quiero reconstruir un telón histórico detrás de mis personajes, no debe ser mi memoria”.

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