Una emprendedora que esquiva la crisis

Emprender en esta época es difícil. El dólar por las nubes, la gente busca ahorrar, y a la hora de comprar piensa dos veces si realmente vale la pena adquirir un producto. Pensar en un negocio en el cual invertir en este contexto tiene muchas limitaciones y no todos están dispuestos a arriesgarse, a apostar. Sin embargo, Ana Lucci, una tucumuna que vive en Buenos Aires, pensó en un producto para todos los bolsillos y, según ella, como un símbolo de unión, un idea nación: Huayra Mates. En Buenos Aires actualmente el mercado de mates es grande, pero increíblemente es difícil conseguir uno tradicional, de buena calidad. Lucci relata que después de que se mudó a Buenos Aires no encontró una mate que tuviera estas características por eso optó por comprárselo en Tucumán. “Porque yo me resignaba a tomar en esos mates de silicona, de plástico, de esos que se saca la bombilla, yo quería un mate tradicional. Me costó tanto conseguirlo que dije acá hay alguien que tiene que ponerse a vender mate, y así fue como empezó”, explicó Lucci.

Primero la foto

Pero como la mayoría de negocios comienzan con ciertas dificultades. Luego de una ardua búsqueda de proveedores pudo conseguir uno que cumplía con todos los requisitos que ella buscaba.“Publicaba solo las fotos que el proveedor me mandaba. No tenía ni medio mate pero yo ya lo estaba vendiendo. La gente me preguntaba dónde lo podía conseguir y me di cuenta: esto va a funcionar”, agregó la tucumana. “Lo clásico no pasa de moda”, pensó Lucci en el momento de realizar su negocio, esta fue una de las claves para que su emprendimiento no pierda popularidad y sea sustentable.

“Empecé a venderlos antes de tener el producto, con lo cual me di cuenta que había mucho mercado, mucha demanda.”

El mate que vende es de calabaza forrado en cuero: el tradicional, el clásico mate norteño. “Yo entendí que acercar el producto a la gente ya era un negocio interesante. No hace falta producir, ya encargase de la comercialización es agregar valor”, comentó Ana, que desde  Instagram vende su producto todos los días. “Todo pasa por las fotos que uno suba”. explicó. La situación económica del país es complicada pero al ser el mate algo que forma parte de la cultura y de la tradición, es un producto que se vende en todos los segmentos sociales. “No siento que la situación económica del país me haya impactado para nada. La gente más humilde está dispuesta a comprar el mate sin cuestionarse porque es parte de su cultura”, finalizó Ana Lucci.

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