A partir del desfinanciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) por parte del gobierno nacional, las provincias armaron esquemas de Cash Rebate. Cómo es el sistema para salvar al cine
Desde el principio de su gobierno, el presidente Javier Milei aplicó una política de desfinanciamiento a la industria cinematográfica nacional. Esto se debe a que, según él, las películas que se producen “no las ve nadie” y eliminó los fondos automáticos, como el impuesto a las entradas de cine, ajustó los subsidios y realizó una reorganización interna.
En respuesta a estas medidas, distintas provincias comenzaron a crear sus “propios INCAA”. La primera provincia en tomar medidas para incentivar la producción audiovisual en su zona fue Misiones, a través del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAVIM).

Para acceder a estos programas, las productoras deben cumplir una serie de requisitos que, si bien varían según la provincia, comparten una lógica común: en todos los casos, el trámite debe iniciarse antes del comienzo del rodaje y requiere la presentación de una carpeta técnica con detalle del proyecto y un presupuesto que especifique los gastos a realizarse dentro del territorio.
La evaluación contempla tanto criterios culturales y técnicos como la viabilidad financiera del proyecto.
Una vez aprobado el proyecto y finalizado el rodaje, las provincias devuelven una parte de lo invertido a través del cash rebate: un mecanismo de reembolso financiero mediante el cual el gobierno reintegra un porcentaje de los gastos realizados dentro del territorio. No se trata de un subsidio, sino de una devolución una vez comprobada la inversión. El porcentaje de devolución varía según la provincia
Cómo funciona el “INCAA” provincial de Misiones
Misiones fue la primera provincia en llevar a cabo un programa para incentivar la industria cinematográfica local. Está diseñado para atraer producciones tanto locales como nacionales e internacionales.
A través del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, el gobierno provincial otorga reintegros de hasta el 45% de la inversión. El tope de devolución se encuentra entre 40 y 80 millones de pesos, según si la producción es misionera, nacional e internacional.
El modelo de cine en CABA
La Ciudad de Buenos Aires cuenta con su programa BA Cash Rebate. A diferencia de las provincias, este programa está estructurado de forma para atraer capitales extranjeros y generar empleo en la Ciudad.
Para acceder las productoras deben comprometerse a invertir un mínimo de 300 millones de pesos. Además, el trámite debe ser presentado por una productora argentina constituida que brinde el servicio de producción internacional.
Por su parte, el programa ofrece hasta un 25% de reintegro con un tope de 440 millones de pesos por proyecto. A partir de esta iniciativa, la ciudad fue epicentro de producciones como El Eternauta, Envidiosa, Parque Lezama, entre otras.

Incentivo al cine en Mendoza
Otra provincia que adaptó medidas similares fue el gobierno de Mendoza a través del programa “Mendoza Audiovisual”, impulsado por el Ministerio de Producción provincial y articulado técnicamente por la Mendoza Film Comission.
Las productoras realizan el gasto en la provincia y el gobierno otorga hasta el 40% de la inversión con un tope de 150 millones de pesos.
La premiada La Virgen de la Tosquera, basada en un libro de Mariana Enriquez
Con cuatro convocatorias ya realizadas, el programa adjudicó beneficios a más de 30 proyectos, lo que generó inversiones de más de 4 mil millones de pesos. Su éxito más reciente fue la adaptación cinematográfica del libro de Mariana Enriquez, “La virgen de la Tosquera”.
Cultura y cine en Córdoba
El programa de apoyo a la producción audiovisual en Córdoba se encuentra gestionado por la Agencia Córdoba Cultura y el Polo Audiovisual.
Es obligatorio contratar técnicos, actores y proveedores radicados en la provincia. Además, una vez finalizado el proyecto, la productora está obligada a presentar un mínimo de 60 minutos de material, un video de detrás de escena de cinco minutos y fotografías del rodaje para corroborar que se utilizaron las ubicaciones declaradas.
El tope de devolución en el programa cordobés depende del nivel de inversión de las productoras:
- Si se invierten 500 millones de pesos o más, el tope máximo de devolución es de 250 millones.
- Si la inversión es entre 300 y 499 millones de pesos, el reintegro es de hasta 150 millones de pesos.
- Por último, si el costo de producción es de entre 100 millones y 299 millones de pesos, el reembolso es de hasta 50 millones.
Salta y el apoyo a la producción audiovisual
El programa salteño se encuentra gestionado por la Secretaría de Cultura de la provincia, con intervención del Ministerio de Economía.
El sistema de selección es similar que en el resto de las provincias. Se requiere una evaluación cultural y técnica, y una posterior evaluación financiera sobre la viabilidad del proyecto.
Sin embargo, en Salta, se otorgan puntos extra a producciones que trasladen sus producciones a municipios del interior, como Cafayate, Cachi o La Puna, en vez de concentrar todo en Salta Capital.
En lo que respecta el presupuesto el programa salteño ofrece hasta un 30% de reintegro con un tope de 80 millones de pesos.
En la provincia de Buenos Aires, también videojuegos
La provincia de Buenos Aires, fue la última en unirse a la ola de “INCAAs provinciales”. Sancionada en diciembre de 2025, la Ley de Promoción y Desarrollo de la Industria Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires busca declarar la actividad audiovisual como “una industria productiva y estratégica”. Esta se encuentra administrada por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
El gobierno provincial devuelve hasta un 40% de lo invertido a producciones tanto nacionales como internacionales que elijan el territorio bonaerense como set de filmación. Para acceder a este beneficio, se deben demostrar gastos en hotelería, transporte regional y servicios técnicos del lugar.
A diferencia de otras provincias, este programa busca financiar no solo largometrajes, sino que apuesta a otras industrias como lo son la de videojuegos, animación digital y contenidos interactivos. También se destinan recursos específicos al fomento de festivales de cine y a la creación de salas de exhibición.




