Tras bambalinas de la Triple Corona en el polo argentino

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La temporada de polo argentino está en pleno apogeo. Hasta el momento ya se consagró campeón La Natividad frente a Ellerstina por el abierto de Tortugas, el primero de la triple corona, seguido por Hurlingham y Palermo.

Aunque antes de ver en televisión las organizaciones funcionando como un violín perfectamente afinado, los jugadores en un excelente estado físico y los caballos de pelo fino y lustroso, con cuerpos fuertes que corren por la cancha a altísimas velocidades, hay muchos meses y largas jornadas de trabajo para llegar a ese álgido nivel. 

Todos los equipos que buscarán consagrarse campeones de por lo menos uno de los tres torneos.

Durante los primeros seis meses del año, los jugadores emigran del país, para jugar al polo en lugares del mundo con temperaturas más agradables a las de enero y febrero en Argentina. Parten en primer lugar a Estados Unidos, Palm Beach, y luego viajan a Inglaterra para jugar los certámenes de polo más antiguos del mundo para luego volver a sus pagos después de seis largos meses. 

Una vez llegados, la dificultad de los partidos aumenta exponencialmente y allí es donde entran en escena los preparadores físicos. “Los ejercicios que hacemos son de complemento al deporte, cuando arranca una semana larga los primeros días hacemos una parte aeróbica y un complemento de pesas. Y después a medida que van pasando los días le agregamos parte anaeróbica, circuitos de velocidad y mucha elongación de zona media, abdominales, espinales para llegar de la mejor manera al partido”, explica Pablo Erbín, preparador físico del equipo Ellerstina, uno de los ocho equipos que disputarán Tortugas, Hurlingham. A excepción que a la copa de Palermo se agregan otros dos equipos que pelearán la clasificación, dando así un total de 10 equipos. 

Pablo Erbín (otro lado de la valla) calentando con los jugadores previo al partido.

En cuanto a la dieta, los jugadores son personas de hábitos sanos, pero de vez en cuando una visita al nutricionista no viene mal. “Hemos ido varias veces al nutricionista y de vez en cuanto lo volvemos a visitar y mejoramos algunas cosas. Sobre todo, cuando va pasando el tiempo se da cuenta que hay alimentos que no está bueno comer. Cada uno de los jugadores ya se manejan un poco solos en ese aspecto, pero siempre trato de orientarlos”, comenta el ex jugador de fútbol. 

Yeguas y caballos de polo vareando en La Picaza Polo Club.

No solo los jugadores son quienes deben estar en buen estado físico, los caballos que son el pilar fundamental del deporte, y también deben estar en perfecto estado físico. Ellos son los encargados de llevar al jugador de arco a arco para el ataque y responsables de poner con fuerza el cuerpo para defender un ataque del rival. 

Carlos “Polito” Ulloa y su ex aprendiz, Joaquín Lopez participando de la exposición rural, en Palermo.

La Raza Polo Argentino, surge a partir de la cruza del caballo puro de carreras y el caballo criollo o mestizo de campo. Su vida útil dentro del deporte varía según la dificultad de los torneos que juegue durante su vida, los caballos de alto hándicap suelen terminar su carrera a los 13 o 14 años. Mientras que los caballos que juegan torneos de mediano o bajo handicap, juegan más años debido a que están sometidos a menor exigencia o no se necesita un animal con tanta energía.

La vida del equino comienza con la doma, luego sigue con la “hechura” momento en el que se enseña a jugar a polo. Esta etapa se divide en tres partes: hechura I/II/III. En la primera parte se busca que el caballo pierda el temor al taco, la bocha y a otros caballos que van a estar galopando en todas las direcciones dentro de la misma cancha. Le sigue la etapa II en la que comienzan a jugar partidos de hasta 6 jugadores, 3 vs 3, y la intensidad es baja. para luego pasar a la hechura III en la cual se juegan prácticas, partidos de 8 integrantes, 4 vs 4, y la intensidad ya es similar a un partido y hasta se pueden anotar a los caballos para jugar torneos de bajo o mediano handicap, como torneo de otoño e invierno. Para luego pasar al paso final que son las manos del jugador quien ya lo exigirá en torneos de mayora dificultad y le dará el toque final al estilo del animal. 

Rodrigo Acuña, domador, buscando la conexión con el porto.

Por esto mismo los caballos se sacan del descanso, momento del año en el que el animal descansa cuando los jinetes están jugando fuera del país. “A partir de julio, los caballos vienen de descanso en el campo a General Rodríguez. Y entran en un box hasta diciembre, que es el fin de la temporada. Los caballos llegan a la Ellerstina, los hacemos caminar una hora durante una semana, después de esa semana trotan cinco minutos, durante otra semana. Y vamos sumando cinco, diez, quince hasta llegar a veinte minutos de trote y caminan otros veinte hasta completar la hora”, explica Kikino, petisero de Ellerstina. 

Un gran cuerpo no viene solo por hacer ejercicios de trote, sino que han de ser complementados por una dieta, dieta que se regula según el ojo de su cuidador y el físico que se espera de esa yegua o caballo. Por eso cuenta Kikino que no todos comen las mismas cantidades de alimento balanceado, avena y alfalfa. 

Todas las cosas requieren de muchos insumos para su debido funcionamiento, desde los elementos que los jugadores necesitan para jugar al polo, tacos que estén en buen estado, monturas y bochas de polo, entre tantas otras. Se le agregan materiales para que los cuidadores tengan, como kits para las lesiones de los caballos y el alimento diario de los animales, que es indispensable. Cada uno de esos elementos y el mantenimiento general del club, como las canchas para jugar, los sistemas de riego y agroinsumos, son controlados durante todo el año por el Gerente General del club Fernando Marenco, que lleva 15 años en el rubro. “El club, está activo durante todo el año, lo que cambia en la temporada es la cantidad de polo que se juega por día -agrega- siempre después de una práctica habló con los jugadores para que me digan como estuvo la cancha, si hubo algo que no les gustó”. Si hay una lista de cosas que no pueden faltar como los arcos, las sillas, el agua, la bochas y todo lo que hace a una buena práctica. 

La Natividad, equipo furor, enfrentandose a La Ensenada por el abierto de Hurlingham.

Los días de torneo de la triple corona se suma la organización de la llegada de los camiones al predio, que los pases de los empleados estén en regla, si no está en regla, el empleado no puede trabajar. 

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