Teatro y musicales: el detrás de escena de una apuesta que busca espectadores

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Traer una obra de Broadway no es sencillo pero muchos quienes asumen el riesgo de instarlos en la calle Corrientes. El desafío de las producciones para que lleguen a Buenos Aires (Foto: Fiorella Romay / Instagram @mica_pm)

Los Miserables, Mi bella dama, Kinky Boots, Casi Normales, El violinista en el tejado, Chicago y Hair son algunas de los tantos musicales de Broadway que llegaron a la Argentina en las últimas décadas. Se hicieron megaproducciones que poco tuvieron que envidiarle a las de Nueva York o Londres, sin embargo, no todas lograron mantenerse en cartel el tiempo previsto.

El género no es para todos si se parte de la base de que, cuando las palabras no son suficientes, se canta y eso, para algunos, suele resultar un tanto extraño. Para otros, lo que sucede arriba del escenario es algo mágico y, si está bien hecho, todo cobra sentido.

Valeria Lynch y Mariano Chiesa en Sunset Boulevard, uno de los musicales de Broadway que se realizó en la Argentina (Foto: Alejandro Palacios / La Nación)

Buenos Aires es una de las ciudades de Latinoamérica que más propuestas teatrales presentó en los últimos años, desde los “clásicos” hasta los “nuevos”. Sin embargo, poco se sabe de los desafíos que implican traer un musical de Broadway y hacer que la gente vaya al teatro es aún más difícil. El género es algo más que solo actores que “bailan, cantan y actúan sobre el escenario” y no por nada es una de las formas de entretenimiento más importantes a nivel mundial.

Cómo llegaron los musicales de Broadway a la Argentina

Para comenzar a hablar sobre los musicales de Broadway en la Argentina, es preciso viajar unos años al pasado. Pablo Gorlero, periodista, productor, director, creador de los Premios Hugo y autor de libros como Historia de teatro musical en Buenos Aires, sostuvo que hay que remontarse a 1956, más precisamente al estreno de Simple y maravilloso, la adaptación de Plain and Fancy.

La trajeron los Gainza Paz que en ese entonces eran los dueños del diario La prensa. Estuvo en el Teatro Astral y contaba con un elenco de primeras figuras, Osvaldo Miranda, Beatriz Bonet y Délfor Medina. Sin embargo, a la obra no le fue muy bien, aunque si tuvo buenas críticas por el despliegue y la cantidad de gente en escena”, explicó.

En 1956 se estrenó el musical Simple y maravilloso (Foto: César Álvarez)

Si bien el debut no fue el esperado, la popularidad del género llegaría al país cinco años más tarde de la mano de Mi bella dama (My fair laidy). “La trajo Sergio Kogan, un productor mexicano que quiso instalar nuevamente en cartel a su esposa argentina, Rosita Quintana”, recordó Gorlero.

En esa misma línea agregó: “Tenía un elenco muy atractivo, Quintana, José Cibirán (padre de Pepe), Dringue Farías. Yo lo establezco como el punto de origen, porque fue el primer gran éxito proveniente de Broadway que se presentó en Buenos Aires”.

En los años siguientes se amplió la oferta: Carnival, Yo y mi chica, Hair, Cats, Fiebre de sábado por la noche, El beso de la mujer araña, Victor Victoria. Uno de los más importantes fue Los Miserables, el musical basado en la célebre novela de Víctor Hugo, que se estrenó en el 2000 en el Teatro Ópera y revolución la calle Corrientes. Tuvo como protagonistas a primeras figuras del género: Carlos Vittori, Juan Rodó, Elena Roger, Rodolfo Vals, Florencia Otero, Walter Canella, entre otros.

“Fue algo increíble, estuvimos ocho meses a sala llena. Se agregaban sillas en los pasillos para aumentar la capacidad y la gente empapeló las calles con ‘Los Miserables no se van’”, señaló Carlos Vittori quien interpretó a Jean Valjean tanto en la Argentina como en México.

Asimismo, reveló un dato que resume por qué la propuesta se convirtió en un fenómeno. El actor contó que Cameron Mackintosh – “el productor más influyente, exitoso y poderoso del mundo” según lo definió The New York Times – le dijo que la versión que se realizó en Buenos Aires “fue la mejor del mundo”.

Temáticas de los musicales

El teatro musical tiene la particularidad de que, cuando las palabras no son suficientes, se canta. “Se entrena mucho para que ese momento tenga verdad, para que no te haga ruido decir ‘por qué está cantando si venía hablando”, remarcó la actriz Florencia Otero, de extensa trayectoria en el género, protagonista de Despertar de primavera, Casi normales, Rent, Madres, Los últimos cinco años, entre tantas otros.

Rent, otro de los musicales que se presentó en Buenos Aires en los últimos años (Foto: Alternativa teatral)

En el género se combinan varios elementos como música, danza, historia y poesía. Pero, para algunos, es difícil de entender lo que sucede en el escenario. “El que va a ver este tipo de espectáculo tiene que estar decidido a entrar en esa sintonía y no todo el mundo está abierto o dispuesto a eso. Por ese motivo es también que el público del musical es menor al del teatro de texto”, reconoció Gorlero.

Sin embargo, hay algo a destacar y es que, en este tipo de espectáculo, no todo es lo mismo. “El teatro musical es un género muy amplio que tiene subgéneros como la comedia musical, por ejemplo”, explicó Micaela Pierani Mendez, docente y actriz en Despertar de primavera, The Rocky Horror Show, Ciega a citas, entre otros.

Cada obra se encuentra dentro de una categoría que tiene características específicas, por lo que, si se piensa dos veces, normalmente hay un musical para cada persona y no es necesario ser fanático ni entender en un 100% de que se trata para conectarse con ella.

Hay varios musicales y cada uno tiene un estilo diferente

El musical de Broadway en la Argentina

Traer un musical al país requiere de un extenso proceso y no cualquiera puede hacerlo. “Lo primero que hay que hacer es comunicarse con Musical Theatre International (MTI) – una de las principales agencias de licencias teatrales del mundo- y decirles que tenes interés en producir tal obra. Ellos chequean que los derechos estén disponibles y de ahí te pasan un precio, y las obras suelen arrancar en los 10.000, 15.000 dólares y de ahí para arriba”, indicó Carla Calabrese, fundadora y directora de The Stage Company, la productora teatral que actualmente tiene en cartel Come From Away.

A su vez, la productora comentó que el MTI se asegura que la productora cuente con capital económico suficiente para llevar a cabo el proyecto, como así también revisa la experiencia que tengan en el área. “Para nosotros, traer Come From Away no fue tan complejo porque ya habíamos hecho Shrek y El curioso incidente del perro a medianoche”, indicó.

Come From Away ganó el Premio Hugo a mejor musical (Foto: Instagram @comefromaway_thestagecompany)

Canciones de obras musicales

En cuanto a la música, pata fundamental en este tipo de obras, indicó: “Al MTI hay que presentarle las canciones traducidas al español junto a la versión en inglés y la traducción literal”. Esto se debe a que, cuando se realiza el cambio de idioma, hay palabras que no pueden traducirse con el mismo significado, entonces se trata de buscar un reemplazo que altere tanto el sentido de la pieza musical.

Por otro lado, en un musical, la danza también juega un rol muy importante. Mariana Zourarakis, asistente coreográfica de El violinista en el tejado y A Chorus Line y stage manager de Te quiero, sos perfecto cambiá, reveló que hay obras que se compran completas con la misma estructura de Broadway y la coreografía o la puesta no pueden sufrir modificaciones, como fue el caso de Chicago.

El violinista en el tejado, un clàsico de los musicales que estuvo en teatro de la calle corrientes en 208
El violinista en el tejado tuvo su producción en el Teatro Astral en 2018 (Foto: La Nación)

Asimismo, Zourarakis explicó que hay otras en las que se hacen adaptaciones, como El violinista en el tejado de 2018, la cual contó con la dirección y coreografía de Gustavo Zajac y las actuaciones de Raúl Lavié, Julia Calvo, Dan Breitman, Sabrina Garciarena, Florencia Otero y Germán Tripel. “También la coreografía puede ser original, como en la versión de Hair que dirigió Pablo Gorlero y coreografió Veronica Pécollo, donde se hizo una investigación para armar las secuencias de danza”, agregó.

Las entradas de los musicales no se venden solas

Producir un musical en la Argentina implica correr un gran riesgo y requiere dejar unos cuantos billetes en el camino. El productor que lo hace necesita recuperar la inversión y un problema al que se enfrenta es el precio de las entradas, ya que en los Estados Unidos se pagan en dólares y, por más que no puedan compararse los precios, si se hace la conversión, sería muy difícil que los espectadores vayan al teatro.

Por dar un ejemplo, Come From Away está en cartel en Nueva York y en Buenos Aires. En la Gran Manzana las entradas cuestan entre 45 y 250 dólares y en la Calle Corrientes oscilan entre los $2000 y los $4000.

Marquesinas de musicales es Nueva York (Foto: Pixabay)

Asimismo, hay otra cuestión que puede inferir en él recupero y tiene que ver con el elenco. Algunas productoras optan por tener en su obra a artistas con formación en el rubro, aunque sus nombres no sean tan resonantes fuera del género. Sin embargo, hay otras que eligen tener figuras reconocidas a la cabeza, con el objetivo de aumentar el caudal de espectadores.

Esto no es sinónimo de éxito asegurado, pero “genera la atracción en un público que a lo mejor no iría a ver un musical”, comentó Gorlero. Algunos de los casos fueron Sugar con Susana Giménez y posteriormente con Griselda Siciliani y Laura Fernández, Sunset Boulevard con Valeria Lynch, Los Productores con Guillermo Francella y Enrique Pinti, Sweet Charity con Florencia Peña y la más reciente, Kinky Boots con Martín Bossi.

Ricardo Darín, Susana Giménez y Arturo Puig, el elenco original de Sugar (Foto: La Nación)

Origen: Nueva York. Destino: Buenos Aires

Los teatros estuvieron durante varios meses cerrados por la pandemia de coronavirus, pero las puertas ya volvieron a abrirse y las marquesinas nuevamente iluminan la Calle Corrientes. La oferta actual es amplia y refleja muy bien la diversidad que hay dentro del género. El teatro Maipo tiene en cartel a Come from away, basado en la historia real de siete mil pasajeros de todas partes del mundo que aterrizan en un pequeño pueblo de Canadá, cuando sus aviones fueron desviados debido al atentado del 11 de septiembre de 2001.

El maipo es uno de los teatros emblemàticos de Buenos Aires
Come from away en el Teatro Maipo (Foto: Instagram @comefromaway_thestagecompany)

Fue una apuesta riesgosa porque no es uno de los títulos más conocidos, pero es el mensaje que tiene, la puesta y el talento de su equipo lo que hizo que el público la elija y la recomiende. “Es una obra que tiene mucha humanidad y calidez”, indicó Marisol Otero, una de sus protagonistas.

No habla de las Torres Gemelas, sino de lo que estaba pasando en otro lado, al mismo tiempo. Es un ejemplo real de que en la oscuridad también puede haber alguna luz escondida y que lo único que puede salvarnos como sociedad es la calidad humana y la bondad”, acotó su directora, Carla Calabrese. La obra cuenta con una banda en vivo e intérpretes de amplia trayectoria. Incluso fue la gran ganadora de los Premios Hugo. Tuvo 23 nominaciones, de las cuales se consagró como ganadora en siete categorías:

  • Mejor obra musical
  • Mejor dirección general (Carla Calabrese)
  • Mejor adaptación y/o traducción de libro y letras (Marcelo Kotliar y Carla Calabrese
  • Mejor actuación de reparto masculina (Fernando Margenet),
  • Mejor producción integral (The Stage Company)
  • Revelación masculina (Argentino Molinuevo)
  • Escenografía (Tadeo Jones).

Asimismo, este año la misma productora tuvo durante varias semanas el musical Shrek. La reconocida historia del ogro volvió a las tablas con parte de su elenco original, Roberto Peloni – ganador del Hugo de oro- como Lord Farquad, Melania Lenoir como Fiona, Patricio Witis como Shrek y Manuel Victoria como Burro. Una propuesta de calidad que tanto grandes como chicos pudieron disfrutar en el mítico Teatro Maipo.

Otra de las grandes propuestas que se destacó durante esta temporada estuvo en el Teatro Astral: Kinky Boots, con Martín Bossi y Fernando Dente a la cabeza y la dirección general de Ricky Pashkus. Inspirada en un caso real y contó la historia de Charlie Price, un joven que, tras la muerte de su padre, debió hacerse cargo de una fábrica de zapatos que estaba a punto de quebrar y, para salvar a la empresa, se unió con Lola, una drag queen que lo ayudó no solo a preservar su legado, sino también a encontrar su propio camino.

Los musicales como Kinky Boots ganan la calle Corrientes
Fernando Dente y Martín Bossi, los protagonistas del musical Kinky Boots (Foto: Instagram @kinktargentina)

El musical de Broadway fue todo un éxito y contó con letra y música de Cindy Lauper, libreto de Harvey Fiersteiny y Billy Porter como protagonista. A su vez, desde que se estrenó en Buenos Aires, el público lo recibió con un caluroso aplauso de pie.

Ricky Pashkus siempre la planteó como una historia que podría pasar en la Argentina, así como en cualquier lugar del mundo. Una fábrica que está en la quiebra y que, para no cerrar, tiene que reinventarse. Esa identificación es una de las razones por las cuales se decidió traerla”, indicó Alan Gejtman, asistente de dirección de la obra.

La magia del vivo

En los últimos años, Buenos Aires tuvo las marquesinas repletas de musicales de Broadway: Sugar, Casi normales, La era del rock, Shrek, The Rocky Horror Show, Camarera, A chorus line, Una vez en la vida, Hair, Te quiero, sos perfecto, cambiá, Come from away, American idiot, Madres, entre tantos otros.

Sin embargo, aún cuesta entender un poco lo que significan producciones de este tipo en el país. “Siento que la gente que no conoce tanto sobre teatro musical lo valora cuando ve un producto de calidad, más allá de que le haya gustado o no, pero no sé si se termina de entender lo que cuesta atraer una producción así a la Argentina”, expresó Pierani Méndez.

A la cuestión económica se le suma otro factor: la forma en que se ve al arte. “En la Argentina el teatro no es un negocio turístico, hace falta una buena publicidad para que el turismo del interior o de los países limítrofes vengan a ver espectáculos a Buenos Aires”, manifestó Gorlero.

Pero, a pesar de las dificultades, el musical sigue firme y para el periodista la temporada 2022 tiene la cantidad de obras justas, aunque aspira que a que el día de mañana haya 15 en cartel y con público repartido.

A Chorus Line, el exitoso musical de Broadway, estuvo en el Teatro Astral entre 2019 y 2021 (Foto: La Nación)

La Argentina tiene todo lo necesario para producir contenidos de calidad, y talento hay de sobra. Más allá de eso, es evidente la falta de apoyo y visibilización de un tipo de entretenimiento reconocido a nivel mundial, pero no nacional. Si bien es un tipo de espectáculo que puede no gustarle a todos, la diversidad de temas y títulos hace que la oferta sea amplia. Ver una obra de teatro musical es algo que todos deberían experimentar por lo menos una vez en la vida. No hay control remoto, no se permite parar ni adelantar, pero sí se puede disfrutar de una experiencia distinta y sumergirse en un mundo nuevo en vivo y en directo.

Qué musicales de Broadway están en cartel y cuáles se vienen

La oferta actual de musicales de Broadway en la Argentina es amplia y para todos los gustos. Los lunes y martes a las 20.30 sobre el escenario del Teatro Astral está La tiendia del horror (The little horror shop). Mientras que, cruzando la Avenida 9 de julio, está Come from away, en el Teatro Maipo. Las funciones son viernes y sábado a las 20.30 y domingo a las 19.30. Las entradas para todas las obras se pueden conseguir a través de Plateanet o en las boleterías de los respectivos teatros.

Asimismo, ya hay varios títulos que se anunciaron y llegarán en los próximos meses. Uno de ellos será Tootsie, el musical basado en la película con el mismo nombre que en 1982 protagonizó Dustin Hoffman. Quién protagonizará la versión argentina será Nicolás Vázquez y ya fue confirmada Julieta Nair Calvo como parte del elenco. Asimismo, se confirmó que la puesta de Matilda, llegará en junio de 2023, llegará al Teatro Gran Rex. Por último, ya abrieron las inscripciones para las audiciones de Heathers que se estrenará en julio de 2023 en el Teatro Ópera bajo la dirección de Fernando Dente.

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