Renta universal: una propuesta ante el avance tecnológico

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El Salario Básico Universal es una propuesta que cada vez tiene más adeptos. Sebastián Campanario, Alejandro Melamed y Matías Ghidini, especialistas en el mercado laboral, dan su visión sobre la implementación de un programa de ingresos para los habitantes y analizan la relación humano-algoritmo.

El historiador Yuval Harari y el empresario Elon Musk plantearon la necesidad de discutir sobre la Renta Básica Universal frente al avance de la inteligencia artificial, un debate que en la Argentina se reavivó con el advenimiento de la pandemia. Sin embargo, especialistas locales en el mercado laboral advierten que “todavía no hay ejemplos exitosos en el mundo” y que “hay que capacitar laboralmente” a las personas antes de entregar dinero.

La propuesta del Salario Básico Universal consiste en un ingreso regular, sin contraprestaciones y para toda la población de un territorio por parte del Estado. En el último tiempo, tanto el diputado nacional del Frente de Todos, Daniel Arroyo, como el director del Banco Nación, Claudio Lozano, sostuvieron que es una política necesaria para paliar las consecuencias del Covid-19.

Por otro lado, Elon Musk ya hablaba del tema en 2017, pero con el foco en la tecnología, cuando en la Cumbre Mundial de Gobierno sostuvo que habrá que implementar algún programa parecido frente al “desempleo masivo” porque “cada vez habrá menos trabajos que un robot no pueda hacer”.

Matías Ghidini, especialista en el mercado laboral, sostiene que “la inteligencia artificial va a cambiar aquellos trabajos repetitivos, transaccionales y monótonos en los que no hay valor agregado de la persona”, y agrega que “surgirán nuevos empleos en los que sea fundamental el criterio humano para tomar decisiones”.

En diálogo con Punto Convergente, Alejandro Melamed, referente en futuro del trabajo, complementa el análisis ya que identifica un proceso de “inteligencia auténtica que consiste en combinar la inteligencia humana con la inteligencia artificial para que se potencien”.

El punto clave del nuevo escenario laboral, para Sebastián Campanario, economista, es entender que “hoy se vive en un mundo de aprendizaje permanente, entonces la educación va a ocupar distintas etapas de la vida” y que es necesario capacitarse en nuevas habilidades.

Melamed sostiene que “la inteligencia humana se complementa con la inteligencia artificial”.

Son procesos de “upskilling, que consiste en mejorar las capacidades actuales, y reskilling, en el reciclaje profesional”, aclara Melamed, que agrega: “Todos tendremos que ser aprendices de por vida”.

Ghidini sostiene a este medio que el foco del Estado debe estar puesto en la creación de empleo y no en un salario básico, aunque “se podría pensar en seguros de desempleos momentáneos”. Sin embargo, cuestiona la idea de que “la tecnología deje a una gran masa de gente sin trabajo”.

Experiencias similares

Campanario dice que “en los lugares donde se aplicó algo parecido al Salario Básico Universal, fracasó; todavía no hay ejemplos exitosos en el mundo porque desincentiva el trabajo y no termina subsidiando lo que hay que subsidiar”.

El último ejemplo donde se aplicó un programa parecido fue en Finlandia, promovido por el Gobierno. Se eligieron 2 mil personas desempleadas y entre 2017 y 2018 se les entregaron 560 euros al mes. Sin embargo, las conclusiones a las que se llegó fueron que hubo pocos beneficios en el empleo y grandes beneficios en el bienestar mental.

Un año antes, en 2016, en Suiza se convocó a un referéndum para introducir una renta básica de 2.250 euros al mes y el resultado fue abrumador: un 76,9% se opuso, sobre todo por los altos costos que implicaría para el Gobierno.

Melamed sostiene que “en todas las revoluciones industriales más que recortarse el trabajo se terminaron generando nuevos” y que lo que el Estado debe hacer es “dar herramientas para que los trabajadores puedan reinsertarse rápidamente en el mercado laboral”.

Al mismo tiempo, Campanario marca que “el Salario Básico Universal es una solución centralizada, viene de arriba hacia abajo. Esta dinámica de trabajo no funciona en nuestro mundo donde está floreciendo la descentralización”.

Impuestos a los robots

Frente a la problemática de que ciertos puestos de trabajo puedan quedar en manos de robots, Bill Gates sostuvo en una entrevista que si una empresa paga impuestos por cada trabajador humano entonces un robot que lleve a cabo la misma tarea debería ser gravado a un nivel similar.

En el 2017, Mady Delvaux, ex eurodiputada luxemburguesa, había propuesto la creación de impuestos a robots que reemplazaran trabajo humano, sin embargo, la Comisión Europea se pronunció en contra.

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