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Método Sabella ¿Qué hay detrás de los entrenadores maestros?

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“Gracias a la vida por haberte cruzado en el camino. Vuela alto Maestro”. En mayúscula, Javier Mascherano expresó su dolor y el agradecimiento por haber sido dirigido por Alejandro Sabella un entrenador que logró encolumnar a un grupo de jugadores del seleccionado argentino tras el sueño de jugar una nueva final del mundo en 2014

Mascherano fue un referente primordial en el proceso de “Pachorra” al frente de la selección y Lionel Messi fue su capitán. “Fue un placer compartir tanto con vos. Alejandro era una gran persona, además de ser un profesional impresionante que me marcó en mi carrera y aprendí mucho de él”, lo despidió el jugador de Barcelona quien cada vez que puede expresa la comodidad que sintió durante la gestión de Sabella como seleccionador.

Pero el “método Sabella” trasciende los éxitos deportivos y se pone en escena luego de su muerte por un problema cardiovascular a los 66 años. Y tiene como eje la huella que deja en el crecimiento humano y la calidad y calidez con sus dirigidos. Mucho más que un entrenador.

Las innumerables muestras de cariño del mundo del fútbol tras enterarse del fallecimiento del ex entrenador de Estudiantes encuentran un nexo común. “Cuanta tristeza. Gracias por la confianza que nos diste. Por saber motivarnos y transmitirnos toda tu sabiduría”, tuitea el Kun Agüero y remata: “Fuiste mucho más que un entrenador”.

En esa misma línea, Juan Sebastián Verón conoció como nadie a Sabella. Juntos, en 2009, consiguieron la cuarta y última Copa Libertadores que levantó Estudiantes de la Plata hasta el momento. La “Brujita” se mostró conmocionado ante la noticia y le dejó un sentido homenaje con la promesa de hacer perdurar el legado de su ex-entrenador: “Las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”, y siguió: “Podemos llorar, cerrar la mente, sentir el vacío y dar la espalda o podemos hacer y seguir transmitiendo todo lo que Ale nos enseñó. El nosotros antes que yo…”

Ser mucho más que un entrenador. ¿Qué hay detrás de aquellos entrenadores deportivos que dejan huella en sus jugadores? Las cualidades humanas resaltan ante todo en cada mensaje de quienes se cruzaron en el camino de Sabella y la sabiduría que le atribuyen no esta solamente enmarcada en términos futbolísticos.

“Podemos llorar, sentir el vacío y dar la espalda o podemos hacer y seguir transmitiendo todo lo que Ale nos enseñó”, se expresó Juan Sebastián Verón en su cuenta de Instagram

Mauricio Elena cuenta con una vasta trayectoria en diferentes cuerpos técnicos de clubes nacionales y europeos.  Atlético Madrid, Zaragoza, Córdoba CF, San Martín de San Juan, Godoy Cruz y Getafe CF, aparecen en su currículum. Elena enumera a Punto Convergente algunos de los elementos que convierten a los deportes en un terreno fértil de enseñanzas para diversos ámbitos de la vida: “Disciplina, conducta, perseverancia, visualizar un objetivo y transformarlo en tu futuro. Te ayudan a crear una cabeza fuerte que te hacen levantarte en la adversidad”.

El método Sabella incluye en la práctica del deporte una oportunidad para dar un paso más allá de la obtención de resultados. “El éxito más grande como entrenador es ver reflejado todo lo que uno enseña dentro del campo de juego”, dice Elena. Luego apunta a la evidencia primordial de este distintiva forma de conducción deportiva: “Que un jugador hable bien de tu proceso, independientemente de si ganaste un título o no, no tiene comparación”.

No todos los jugadores observan maestros en sus entrenadores. Ganarse la confianza de un vestuario, sea en el deporte que sea, es un desafío tan arduo como primordial para cualquier campaña deportiva que se desee llevar adelante. Herman Mandole es una voz autorizada y devela otro atributo fundamental en aquellos entrenadores que lo logran.

“Creo que la principal característica que debe tener un entrenador para convertirse en maestro es la empatía, es decir, su capacidad para  ponerse en el lugar del otro”, afirma a Punto Convergente quien actualmente dirige a la Selección de Básquet de Japón junto a Julio Lamas. Mandole también supo acompañar al reconocido entrenador en su paso por la Selección Argentina de Básquet.

“Primero siempre está la persona, como totalidad. Una vez entendido eso será más fácil sacar el mayor rendimiento deportivo”, agrega Mandole. Existe en este punto un salto cualitativo radical en la relación entrenador-jugador cuando el primero comprende al ser humano que hay detrás del deportista profesional que ambiciona con ganar partidos. De eso se trata el método de los entrenadores maestros.

Sencillez, humildad, sabiduría. Son valores que resaltan en cada mensaje de despedida que escribieron los jugadores para darle un último adiós a “Pachorra”. Sus ex-jugadores son los testigos ideales para confirmarlo. Allí radica tal vez el éxito máximo de cualquier entrenador y Sabella parecer haber cimentado su profesión sobre esos pilares.

Gonzalo Barreiro reafirma la tendencia y aporta su visión desde el deporte que lo apasiona: el vóley. “Me gustaría que se me recuerde primero como una buena persona y después como alguien que le deja alguna enseñanza importante a sus jugadores”, le dice a Punto Convergente. Barreiro es el actual entrenador de vóley en el Club Atlético Boca Juniors y es ex integrante del cuerpo técnico de la selección nacional de esa disciplina.

“Primero siempre está la persona, como totalidad. Una vez entendido eso será más fácil sacar el mayor rendimiento deportivo”, dice Herman Mandole

“Sobre todo como alguien que los haya ayudado a crecer como persona”, se apura en agregar Barreiro y sin darse cuenta hace una síntesis clarividente de la esencia que hace al legado de Alejandro Sabella y lo convierte en maestro.

Mandole vuelve  tomar la voz y suma otro elemento: “Yo creo que el deporte es un juego, una competencia. Todos buscamos ganar y a veces nos sentimos infelices cuando no lo logramos, pero creo que no hay perder de vista que lo qué hay que disfrutar es el camino”.

Los deportes ponen permanentemente a los deportistas en situaciones de satisfacción y desilusión. Entrenadores como Sabella trascienden la obtención de resultados deportivos y colaboran para darle un sentido a las experiencias que los jugadores atraviesan en la práctica de su actividad. Utilizan al deporte como metáfora de la vida y dentro de ese paradigma trabajan para ganar.

Un entrenador que educa abre nuevos sentidos, pone a sus jugadores en posición de aprendiz y los invita a aprender lidiar con la incertidumbre de la vida a través del deporte. El “Método Sabella” generó a los jugadores la posibilidad de poner en palabras toda la frustración porque les dio a entender que la vida es un conjunto de desilusiones con algunos éxitos esporádicos.

El fútbol despide a Alejandro Sabella pero valora como nunca antes el legado que el mismo construyó con su ejemplo. Mariano Barreiro se adueña de toda la experiencia que le regaló el vóley y aporta una último concepto: “Todo lo que el entrenador  le pide al jugador  tiene que estar acompañado por su ejemplo”.

El Método Sabella trasciende los éxitos deportivos que logró en su carrera como entrenador

El legado de Sabella cuenta con el invaluable premio del reconocimiento de quienes trabajaron con él producto de la simpleza de sus conceptos y la humildad en su estilo de liderazgo.

Una vez, tras un partido al mando de la Selección Argentina, Sabella se atrevió a parafrasear a Mahatma Gandhi y otorgó quizás la regla primordial que se observaba en cada uno de sus actos: “El día que perdamos la humildad habremos puesto el primer ladrillo para construir el edificio de nuestro fracaso”.

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