Punto Convergente

Las pymes se adaptan para sobrevivir a la cuarentena

Romano-Maderera
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Ante la pandemia del nuevo coronavirus, algunas pequeñas y medianas empresas debieron modificar su producción a la demanda

Las pequeñas y medianas empresas (pymes), que emplean al 75% del trabajo privado, sufren una crisis inédita en medio de una pandemia que paralizó y obligó a modificar su actividad. Sin embargo, algunos empresarios lograron reconvertirse en tiempo récord, bajo el compromiso de sostener sus industrias y contribuir con material sanitario en la lucha contra el Covid-19.

En este contexto, tres empresas que forman parte del área joven de la Unión Industrial Argentina (UIA), debieron adaptar su producción. Los integrantes del colectivo federal de miembros menores a 40 años estuvieron constantemente conectados para ayudar a la sociedad, ayudarse mutuamente e impulsar la industria.

Frente a las dificultades que supone la pandemia, destacaron la sinergia y el empuje de su trabajo en equipo. Como la empresa Romano Maderera, ubicada en Morón al oeste de la provincia de Buenos Aires, que siempre se dedicó a la carpintería gruesa y ahora debió adaptarse para sortear los gastos fijos y colaborar con la comunidad.

Al prever e intentar adelantarse a la crisis sanitaria que podría desatarse en el caso que el nuevo coronavirus continúe avanzando en el país, desde la pyme tienen el objetivo de construir camas para confinamiento al menor costo posible.

Con el fin de ayudar a que “ante una posible emergencia, la gente se pueda aislar”, Valentino Romano, de 22 años, dueño de la pyme familiar, lanzó el proyecto junto a su madre Silvana y su hermano Severiano, de 29 años. El joven además forma parte de la Cámara de Empresarios Madereros y muebles Afines (CEMA) de la UIA joven.

El diferencial es el costo. Romano Maderera, para llevar adelante la construcción, convocó a los 12 empleados de la pyme para trabajar exclusivamente para el proyecto.

flyer camas de emergencia
Flyer con el que comparten la iniciativa desde Romano Maderera.

“Pondremos nuestro esfuerzo. Incluso los que generalmente estamos en ventas ahora nos podemos trabajar de operarior. Lo que se suma además del acto solidario es trabajar a consciencia, sabiendo que hay gente que lo necesita, y que depende de nosotros para que el virus no se propague”, aseguró el joven.

Además, contó: “Las empresas estamos haciendo un esfuerzo enorme en quedarnos cerradas. Queremos adaptarnos cumpliendo con la ley”. En esta línea, las camas las construirán al menor costo posible, cumpliendo con que sean resistentes, livianas y transportables.

“Las empresas estamos haciendo un esfuerzo enorme en quedarnos cerradas”

Valentino Romano, dueño de Romano Maderera.

Por su parte, la empresa Carpas Argentinas, que se dedicaba a hacer desarrollos textiles para la industria minera en un 80% de su producción en la provincia de San Juan, ahora hace bolsas mortuorias, entre otros productos. Desde la pyme realizaron una adaptación para la cual incluso debieron comprar nueva maquinaria.

Carpas Argentinas, San Juan.

Al hacer un relevamiento de lo que hacía falta en su provincia, lanzaron un Plan Preventivo de crisis 2020 de “adaptación al cambio y supervivencia”. En el mismo figuran los productos terminados que pueden fabricar. Desde el 31 de marzo trabajan cumpliendo con las pautas necesarias para no exponer a los 15 trabajadores abocados a la producción y a los 5 dedicados a las tareas de coordinación.

Desde entonces están fabricando en escala, siendo asesorados por expertos en higiene. El pedido más grande que recibieron es de bolsas mortuorias y barbijos. Lo establecido es que tiene que haber la misma cantidad de bolsas que de infectados. El resto de los productos los están haciendo por previsión.

Trabajadores marcando para barbijos y una cortadora de rafia para una parte de las carpas sanitarias de Carpas Argentinas.

“Principalmente lo que falta es materia prima en San Juan, que es lo que lleva a la gente y por el desconocimiento a hacer barbijos de friselina normal”, explicó Micaela Toboada, de 33 años, socia de la empresa que opera hace seis años.

Toboada participa de la UIA de San Juan hace cinco años, y desde febrero de este año que forma parte de la junta joven de la misma. “El interior las necesidades se sienten muchísimo”, añadió la mujer.

“Si no trabajamos privados y públicos no vamos a poder por lo menos achicar la curva como todos esperamos”, reflexionó Taboada. Y agregó: “Y si aparte del aislamiento, el miedo que causa todo esto tenés que pensar en manejar una empresa, en cubrir necesidades, la verdad me asusta un poco, pero no pierdo la esperanza que las industrias nos unamos tirando para el mismo lado para salir de esto todos juntos”.

Un proyecto solidario

En el noroeste del país, JMG SR, Rosario Bioenergy, Industria Gráfica Fantini y Spraytec se unieron para hacerle frente a la pandemia y colaborar con Santa Fe al desarrollar alcohol sanitizante.

Entonces, cada una de las empresas aportó distintos insumos para hacer un proyecto en conjunto y crear el producto terminado. Spraytec brindó maquinaria para el proceso productivo. Gráfica Fantini proporcionó las etiquetas. Rosario Bionergy, la cual nunca debió cerrar sus puertas, aportó el alcohol. Y JMG SRL los envases plásticos.

Las cuatro industrias forman parte del parque industrian de Roldán en el gran Rosario y adaptaron su producción con únicamente la finalidad solidaria de ayudar a su provincia. Es decir, se trata de una donación cien por ciento destinada al Ministerio de Salud de Santa Fe, el cual se encarga de distribuirlo a los sectores públicos de la jurisdicción.

Parque industrial de Roldán.

Si bien no generan dinero con esta iniciativa, de todas formas pueden sortear los gastos propios de la pyme y atender la cuestión solidaria para con su comunidad. En diálogo constante entre el sector privado y el público, llevaron adelante el proyecto que pretende procesar entre 100 y 120 mil litros de alcohol sanitizante.

En este sentido, Román Guajardo, de 35 años y miembro de JMG SRL hace 10 años, destacó el apoyo de la Secretaria de Industria de la provincia para llevar adelante el propósito. Esto sobre todo en la etapa de conseguir las habilitaciones correspondientes para lanzar rápidamente el producto terminado.

Por esto, aseguró que del equipo no solo forman parte las cuatro industrias, sino también el Gobierno de Santa Fe. “Es mitad resultado del empuje industrial y el conocimiento que tenemos, y la otra mitad del Estado para gestionar que tengamos todas las condiciones necesarias”, expresó Guajardo.

También reconoció: “Es muy valorable todo aquel industrial que hace un esfuerzo para adaptarse y poder atender la demanda de artículos muy necesarios para nuestro país hoy en día”. El hombre también integra el área joven de la UIA y añadió: “Esto habla muy bien de la capacidad que tiene la Industria Nacional de adaptarse permanentemente ante las distintas circunstancias“.

Sin embargo, las dificultades perduran. Un informe de la Fundación Observatorio Pyme advierte que todavía hay 61.000 empresas del sector industrial que están en riesgo de cierre, lo que implican unos 263.000 puestos de trabajo. Este dato indica que la proporción de empresas en riesgo de desaparecer creció 2 puntos durante abril, a pesar de la paulatina flexibilización de la cuarentena.

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