La escalada en Medio Oriente pone en riesgo el Estrecho de Ormuz: un posible bloqueo podría disparar el petróleo y afectar la economía global
Por Trinidad Estévez
El Estrecho de Ormuz se convirtió nuevamente en el epicentro de la agenda de la economía mundial en 2026. Este paso marítimo, por donde circula cerca del 20% del petróleo, atraviesa una de las crisis más delicadas de los últimos años, con consecuencias directas en los mercados energéticos, el comercio global y la estabilidad geopolítica.
Dónde queda y cuál es la importancia del Estrecho de Ormuz
El Estrecho de Ormuz separa Irán de Omán y es el paso que une al Golfo Pérsico con el océano Índico. Con apenas 33 kilómetros en su zona más angosta, actúa como un paso obligatorio para el comercio energético de la región.
Por este canal circulan cada día millones de barriles de petróleo extraídos en Arabia Saudita, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. Debido a esta enorme carga logística, cualquier fricción en la zona sacude de inmediato los mercados internacionales.

El cierre del estrecho por la guerra: el bloqueo que impuso Irán
La crisis actual se desató a fines de febrero 2026 tras una escalada militar que involucró a Estado Unidos, Israel e Irán. A partir de entonces, el tránsito marítimo en la zona se volvió inestable y altamente riesgoso.
En las últimas semanas:
- Se registraron ataques a buques comerciales
- Varias embarcaciones quedaron varadas en las inmediaciones
- El paso habilitó de forma limitada y bajo estrictas condiciones
- Aumentó la presencia militar en la región
El conflicto elevó la incertidumbre global y encendió alarmas en los principales mercados.
Qué pasa si se cierra el Estrecho de Ormuz
En medio de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, el país de Medio Oriente ha hecho efectivo el cierre del Estrecho de Ormuz. La medida entró en vigor el 28 de febrero, como respuesta a los ataques aéreos llevados a cabo por Estados Unidos e Israel.
“El estrecho de Ormuz está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la armada regular incendiarán esos barcos”, advirtió Ebrahim Jabari, asesor principal del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria en el inicio del conflicto.
Desde allí fue abierto con limitaciones y cerrado por etapas, al ritmo de las negociaciones y los ataques.

El estrecho es la principal vía de petróleo en el mundo, donde pasan uno de cinco barriles del planeta por día, lo que equivale a más de 20 millones barriles diarios. También es una parte sustancial del comercio de gas natural licuado.
El impacto se puede observar en el precio del petróleo que se encontraba en torno a los 60 dólares el día en que comenzaron los ataques, y que en un breve lapso casi llegó a duplicarse.
Esta decisión podría traer grandes implicancias en lo que respecta a la economía global y al precio del petróleo: estimaciones realizadas por el banco JP Morgan proyectan una posible subida hasta los 120-130 dólares por barril, mientras que el gas natural ya ha registrado aumentos de hasta un 40%.
Qué puede ocurrir con el precio del petróleo si se prolonga el bloqueo
El efecto inmediato fue el encarecimiento de la energía. Especialistas hablan de que, en caso de que se prolongue el conflicto, el barril de petróleo podría acercarse hasta los 150 dólares, impactando de lleno en la economía global.
Además, se ve afectado el comercio marítimo internacional. Ante el riesgo de ataques, las principales petroleras han optado por desviar sus rutas bordeando África. Esto no solo extiende los tiempos de entrega, sino que también encarece los fletes internacionales

Los afectados: qué países reciben el petróleo que sale del estrecho
Tras la ruptura con Rusia por la importación de gas, el continente europeo había comenzado a utilizar el gas natural proveniente del Golfo Pérsico como alternativa. Sin embargo, el cierre del estrecho representa una amenaza a la estabilidad energética europea, afectando principalmente a los hogares y a la industria.
Por su parte, los países del sur asiático, como Pakistán y Bangladés, presentan una situación crítica. Su poca capacidad de almacenamiento y su dependencia energética de países como Qatar y Emiratos Árabes Unidos, los obliga a buscar alternativas en el corto plazo.
Su problema radica en que tienen una capacidad limitada a la hora de buscar proveedores alternos, por lo que la interrupción del estrecho podría causar apagones en su sector eléctrico.

China, por otro lado, es el mayor importador de crudo del mundo. Según diversas proyecciones, el 40% del petróleo que importan pasa por el estrecho de Ormuz, y el 30% de su gas natural proviene de Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, cuenta con una gran flexibilidad a la hora de optar por importadores alternos.
Por último, el sudoeste asiático es la región más afectada por el cierre del estrecho, ya que el efecto inmediato no va a ser la escasez, sino la inflación. Países como Tailandia, tienen el mayor nivel de importaciones de petróleo de Asia, equivalentes al 4,7% de su PBI. Esto significa que cada salto del 10% en el valor del petróleo, genera un cargo adicional del 0,5% a las cuentas del país.
Repercusiones en la economía argentina

Argentina no queda exenta de las consecuencias por el cierre del Estrecho de Ormuz. Con el barril Brent a casi 110 dólares las repercusiones del conflicto podrían presionar la economía en distintos frentes. Los aumentos en los fletes, seguros de transporte y costos ya son una realidad con la que está teniendo que lidiar la industria agropecuaria, entre otras.
No obstante, los yacimientos petrolíferos de Vaca Muerta pueden actuar como un “escudo”, blindar parcialmente la macroeconomía local e incluso representar una oportunidad para aumentar el ingreso de divisas.
Aumento en la nafta y gasoil: ya impacta en los fletes

Uno de los impactos más inmediatos es el aumento generalizado de los precios de la nafta y gasoil, que se empezó a percibir desde los primeros días de marzo. Previo al conflicto el barril Brent rondaba los 70 dólares, mientras que actualmente su precio se elevó a cerca de 110 dólares, lo que representa un aumento del 57%.
Esta fuerte suba del petróleo a nivel internacional ha hecho que en Argentina la nafta común y premium hayan elevado su costo aproximadamente 23% y 22% desde que iniciaron los ataques de EE. UU. a Irán.
Por otro lado, el Índice de Costos del Transporte (ICT) de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) registró un incremento del 10% en el mes de marzo, y acumuló un 15% en el primer trimestre de 2026. Según advirtió la FADEEAC, esto se debe al desproporcionado aumento del precio del gasoil, que subió un 24,7% en marzo.
Efecto en la inflación
A causa del panorama actual en Oriente Medio, la misión que persigue el gobierno de reducir la inflación a toda costa podría verse afectada.
El aumento en los combustibles lleva a la suba del transporte y los alimentos por costos logísticos en muchas industrias, teniendo así un impacto en el Índice de Precios al Consumidor. La inflación mensual ya venía acelerándose desde junio de 2025 y en el mes de marzo podría alcanzar el 3%, cifra que no se registraba desde hace 12 meses.

La crisis energética genera una presión inflacionaria que pondría en aprietos a una economía frágil como la argentina. Medios y analistas empezaron a llamar “Efecto Ormuz” a esta onda expansiva de consecuencias, que actualmente se pueden ver reflejadas en el aumento de los combustibles, evidenciando que Argentina no es inmune a la volatilidad global.
Crisis de fertilizantes
La industria del campo es una de las más afectadas, teniendo en cuenta que el contexto geopolítico ha derivado en una escasez global de fertilizantes e insumos como el gas natural, además del encarecimiento de los fletes.

El gas natural es un insumo indispensable para la producción de fertilizantes nitrogenados, siendo el más importante la urea, cuyo precio aumentó más de 40% en el mes de marzo. Según indica la Bolsa de Comercio de Rosario, en 2024 más del 65% de fertilizantes que se utilizaron fueron importados. Siendo que el sector agropecuario representa más de la mitad de las exportaciones del país, estos aumentos en los costos reducen los márgenes de ganancia y pueden representar una menor competitividad de los productos argentinos.
Vaca Muerta: un panorama económico de dos caras

Ubicada en la Cuenca Neuquenina, Vaca Muerta es la mayor formación de petróleo y gas no convencional de la Argentina y una de las más grandes del mundo. Aproximadamente el 70% de la producción total nacional viene de este yacimiento.
Con el precio internacional del barril de petróleo por las nubes, las exportaciones argentinas se han vuelto altamente competitivas, y de mantenerse las circunstancias, la balanza comercial energética puede mejorar significativamente. En 2025 se alcanzó un superávit energético que a en este contexto tendería a crecer y convertirse en una relevante entrada de divisas. Además este centro de extracción deja a Argentina con cierta protección frente posibles a variaciones abruptas del mercado global.