El Mercosur se debate entre el fortalecimiento y la dispersión

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Por: Camila De Andrea

A 30 años de la fundación del Mercosur- cuyos Estados miembros son Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- Mariano Kestelboum, Mauricio Devoto, Agustín Colombo Sierra, Susana Durán y Cristian Bello, cinco especialistas, analizan cuales son las perspectivas, opiniones y balances del presente y futuro de la integración regional; teniendo en cuenta las diferencias entre los países y el contexto de la pandemia y economía mundial.

Mariano Kestelboum, Representante de Argentina para MERCOSUR y ALADI:“Las fortalezas del bloque radican en la conformación de un área común de integración que ha superado el propósito inicial”

Mariano Kestelboum

Desde su mirada como diplomático de carrera, el derecho internacional es un elemento clave que garantiza la efectividad de la integración.  De esta manera destaca como hito fundamental lo sucedido en junio de 2005 cuando se aprobó en el Protocolo de Asunción el compromiso con la promoción y protección de los Derechos Humanos del Mercosur. El Embajador sostiene que las fortalezas del bloque radican en la conformación de un área común que fortalezca el libre comercio de bienes y servicios. Esto es clave para avanzar en acuerdos en diversas materias y asegurar la paz de manera permanente, con el debido respeto de la democracia y los derechos humanos.

Por otra parte, al hablar de las debilidades prefiere establecerlas en términos de desafíos, es decir definir claramente el horizonte hacia dónde quieren ir, con mayor o menor velocidad; profundizando los intercambios económicos, reforzando la diversidad, los derechos y todas las temáticas que aborden en aras de la integración regional.

Mauricio Devoto, ex embajador de Argentina ante el Mercosur: “El Mercosur no ha funcionado como debería haber sido en el transcurso de estos últimos años”

Mauricio Devoto

Desde 1995 a 1998, se ha denominado esta etapa del Mercosur como la “era de los mercados”, en el cual hubo aumentos de la interdependencia económica, pero complicidad política negativa. El especialista explica: “El Mercosur nació más comercial y la parte social no ha terminado de desarrollarse del todo”.

Existen baches en cuestiones sociales que no han tenido el avance de la dimensión económica y debieran desarrollarse más.  Tal es el caso de la educación, la salud, temas de justicia, entre otros, están en deuda. Uno de los motivos sería el de que estos temas pertenecen a una agenda social muy politizada que fue dependiendo de los distintos tipos de gobiernos y sus corrientes.

Desde 1998 en adelante, se inicia un periodo de turbulencias. Se devaluó la moneda brasileña; se redujo la interdependencia económica; hubo receso económico en la Argentina y confrontaciones comerciales y desacuerdos entre Argentina y Brasil en política exterior. Estas asimetrías regionales son las que han impactado negativamente en consolidar el Mercosur.

Agustín Colombo Sierra, abogado y ex director de la Comisión económica del Mercosur: ¿Por qué el Mercosur no tiene una estrategia común para conseguir vacunas?

Agustín Colombo Sierra

Desde de su experiencia en gestión, este ex director destaca que el Mercosur está conformado por distintos Estados que poseen su propia política sanitaria. Ello lleva a que sea cada Estado el que resuelva cuáles son las vacunas habilitadas, a quiénes se proporcionan prioritariamente y sus propias estrategias sanitarias.

En este contexto de pandemia mundial, se ha trabajado desde el Mercosur intensamente  en actividades coordinadas para el diagnóstico y seguimiento epidemiológico del virus del COVID-19 en apoyo a los Ministerios de Salud y otras instituciones de los Estados partes. El Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) ha jugado un interesante papel al respecto.

En esa misma línea, el Parlasur, desde como órgano deliberativo del bloque regional, pidió la gratuidad de las vacunas, el acceso universal y la liberación de las patentes. Sin embargo, a la hora de gestionar las vacunas, primó la estrategia partícula de cada país, porque los presidentes tuvieron miradas diametralmente opuestas sobre el mismo tema. Basta con observar la forma en que el presidente Jair Bolsonaro trató el tema, o la manera en que el presidente Alberto Fernandez enfrentó la crisis sanitaria desde otra perspectiva. Como así también, la incertidumbre de la pandemia y la premura con la que se debieron tomar las decisiones, impactaron negativamente en desarrollar una estrategia conjunta.

Susana Durán, politóloga especialista en integración regional y licenciada en Relaciones Internacionales: “El tema central se focaliza en las grandes diferencias macroeconómicas”

Susana Durán

La especialista afirma que la asimetría central de este bloque regional se focaliza en las grandes diferencias macroeconómicas que históricamente han tenido sus países miembros. Uruguay y Paraguay han crecido muchísimo, en cambio Argentina y Brasil, no lo han hecho en el mismo sentido durante varios años. Los desacuerdos en materia macroeconómicas, han sido uno de los principales problemas que debería trabajarse de manera negociada con las partes y en las cumbres.

Como así también lo ha sido, la falta de consenso respecto a la  eliminación de la mayor parte de las barreras arancelarias y los acuerdos respecto al arancel externo común. La politóloga  sostiene que es necesario continuar con las conversaciones para modernizar este arancel, potenciar la información acerca de los derechos que ya poseen los ciudadanos de los Estados Partes como tales y reforzar los lazos culturales. Este reclamo se encuentra aún vigente.

Cristian Alberto Bello, parlamentario del PARLASUR: “El Mercosur se ha propuesto corregir o al menos morigerar las asimetrías entre los países”

Cristian Alberto Bello

¿En cuánto han tenido que ver las asimetrías económicas, culturales y políticas, en el éxito o fracaso del Mercosur?, el parlamentario explica que El Mercosur se ha propuesto, desde su concepción, corregir o al menos morigerar esas asimetrías. El objetivo ha sido el de estimular que los países mejor posicionados puedan acompañar a los más postergados o con menores recursos. El éxito o el fracaso del Mercosur no está vinculado con los resultados sino con la decisión de los gobiernos de implementar esas políticas que logran corregir las asimetrías.

Cuando hay voluntad de los Estados, la integración es el mejor camino. Tal vez el Mercosur no sea el único, pero la experiencia y los logros alcanzados en 30 años no pueden quedar en la nada. Además, en muchos aspectos de la vida de los países la integración de hecho existe y se mantiene. En las zonas fronterizas esto es muy evidente. El especialista afirma: “Yo apostaría a encontrar más puntos en común y avanzar seriamente en ese proceso. Creo que no falta demasiado”.

Luego del análisis de los especialistas, desde la función pública y la academia, podemos concluir, que el Mercosur como bloque regional tiene una historia sinuosa y con dificultades. Sin embargo, el espíritu optimista y la necesidad de una mayor consolidación es un eje común de las distintas miradas. Las ventajas de una integración regional consolidada hacen que el esfuerzo con el que se deba continuar valga la pena.

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