El insólito negocio de las bodas falsas

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Un grupo de amigos combinó el universo de las fiestas con el de los negocios, así nació Falsa Boda. En los eventos una pareja aparenta casarse y ofrece las propuestas típicas de un casamiento, desde la recepción hasta la mesa dulce, pasando obviamente por la banda en vivo y el infaltable lanzamiento del ramo. Los clientes pueden disfrutar de la fiesta. Pero hasta la pareja que se casa es ficticia.

Todo empezó en el año 2011, cuando un grupo de cinco camaradas de la ciudad de La Plata se decidió a organizar fiestas, en un comienzo por diversión, pero siempre con un toque característico de creatividad y distinción.

Falsa Boda nació un par de años después, luego de una charla más de tantas, entre amigos. Tenían en claro que querían compartir un casamiento, pero ninguno de los cinco estaba cerca de comprometerse ni tenían un grupo de amigos en común, por lo que sería imposible que coincidan en uno. “Lo veíamos lejano así que lo pensamos bien, le dimos forma a la idea y creamos esta fiesta, la que creemos que es la más divertida del mundo”.

Como en casi todos los casamientos del mundo, Falsa Boda, propone a la pareja que se casa, el salón de fiestas, un juez, la mesa dulce, la recepción, música toda la noche, la banda en vivo y barra libre toda la noche. Eso sí, los invitados deben abonar su entrada e ir vestidos para la ocasión, de gala.

Lo que distingue a Falsa Boda del resto de los eventos es la diversidad en la formación de sus creadores. En el grupo hay un abogado (Nicolás Medina), un ingeniero industrial (Joaquín Alterman), un estudiante de sociología (Facundo Carmona), un estudiante de filosofía (Mauro De Girolamo) y un creativo de publicidad (Martín Acerbi). “Lo interesante de esto es que cada uno aporta al evento perspectivas e ideas diferentes, lo que hace que cada uno pueda especializarse en tareas específicas de su profesión y complementarlas con el resto”, argumenta Martín.

De izquierda a derecha: Joaquín Alterman, Nicolás Medina, Facundo Carmona, Mauro De Girolamo y Martín Acerbi.
De izquierda a derecha: Joaquín Alterman, Nicolás Medina, Facundo Carmona, Mauro De Girolamo y Martín Acerbi.

Hoy, a tres años de la génesis del proyecto, el negocio sigue creciendo y expandiéndose por el mundo. “En 2014 por invitación de un productor ruso pudimos organizar Falsa Boda en Moscú”, relata con notable orgullo Martín, que además infla el pecho y no duda: “Después de eso creo que estamos mentalmente preparados para llegar a cualquier rincón del mundo”.

Si bien la iniciativa nació en Argentina, luego se replicó en Rusia y próximamente se llevará a cabo en Uruguay, Martín cuenta que se le dio un carácter “homogéneo” al  evento, para que se pueda realizar de la misma manera en todo el mundo, aunque reconoce que: “Tal vez en el acting de los novios pueden realizarse cambios culturales y de modismos para que se adapte al sitio donde se haga”.

Aunque en muy poco tiempo lograron cosas muy importantes con Falsa Boda, sus ideólogos no se conforman y quieren ir por más. “La idea es que todas las grandes ciudades puedan vivir Falsa Boda al menos una vez y que podamos vivir de esto, si bien ya dos de mis socios lo hacen”.

Los próximos eventos de Trineo Creativo (productora de Falsa Boda) tendrán lugar en la ciudad de Montevideo (Uruguay), Córdoba, Paraná, Rosario y Buenos Aires. Los interesados podrán adquirir su entrada en la página oficial, donde además pueden ver fotos de fiestas pasadas e indagar que servicios incluye cada ticket disponible.

Crédito Fotos: Falsa Boda

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