Día Internacional de los Voluntarios: dar una mano en primera persona

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La ayuda es un valor que nos gratifica por la empatía, respeto y generosidad que despierta en nosotros. Existen miles de organizaciones alrededor del mundo que impulsan la colaboración humanitaria, y este gesto se celebra todos los 5 de diciembre en el Día Internacional de los Voluntarios.

De todas las edades y para todo tipo de causas, hay millones de personas que día a día ofrecen su asistencia sin nada a cambio. Un ejemplo es la ONG Festejo Solidario, que se dedica a festejarle el cumpleaños a chicos y chicas quienes no tienen los recursos para celebrar su vuelta al sol. Con ayuda de más de 50 voluntarios, a día de hoy ya llevan 94 festejos realizados para 896 cumpleañeros. Tres años atrás, mientras cursaba un taller de red solidaria, Joaquín Martínez Christensen se reencontró con su amigo del colegio Tomás Ordoñez. A partir del proyecto que tenía que presentar y que su cumpleaños era en mayo, surgió esta idea. “Para nosotros fue tan gratificante ver que con poco esfuerzo podías cambiarle el día, la semana, el año a un chiquito con pocos recursos, que dijimos esto lo tenemos que seguir haciendo”, recuerda Tomás. Cuando confirmaron a través de redes sociales el interés que tenía la gente por acompañarlos en esta aventura, formalizaron el proyecto en una ONG.

Festejo Solidario.

La experiencia de hacer voluntariado: “Es algo importantísimo. Se puede evaluar desde el lado profesional corporativo como algo sumamente lindo e importante para unir grupos, compartir más allá de las tareas del trabajo. Personalmente el voluntariado hace muy bien por conectar con una realidad que muchas veces no la toca, no la vive. También entender que no todo es plata en la vida y está bueno hacer cosas por propia voluntad para ayudar a personas que lo necesitan”, reflexiona Tomás. Al co-fundador de la organización le “llena el corazón” lograr darle el reconocimiento a esos chicos, y decirles: “que se lo quiere y valora, que es especial, que puede con lo que se proponga, reconocer que está creciendo y un año pasó”.

Esta organización vio la opción de reinventarse durante la cuarentena, y si bien los festejos de entre 70 y 80 chicos ya no podían celebrarse con abrazos, sí podían hacerles llegar una “caja mágica cumpleañera” para compartir desde la seguridad de sus casas. A su vez, comenzaron a asistir a  los comedores donde solían realizar las actividades y los asistieron con comida, productos de higiene y sanitizantes. Así, muchas organizaciones se adaptaron a la nueva situación causada por la pandemia de coronavirus.Esta organización vio la opción de reinventarse durante la cuarentena, y si bien los festejos de entre 70 y 80 chicos ya no podían celebrarse con abrazos, sí podían hacerles llegar una “caja mágica cumpleañera” para compartir desde la seguridad de sus casas. A su vez, comenzaron a asistir a  los comedores donde solían realizar las actividades y los asistieron con comida, productos de higiene y sanitizantes. Así, muchas organizaciones se adaptaron a la nueva situación causada por la pandemia de coronavirus.

La reinvención de Festejo Solidario a partir de la pandemia.

En el 2020, la higiene fue un hábito que se incentivó más que en cualquier otro año. Esto pegó directo en el núcleo de Módulo Sanitario, la ONG que desde 2015 construye espacios de baño y cocina integrados a las viviendas para las 6 millones de personas que no tienen baño en Argentina. En 2018, Juan Perrotta se enteró de este proyecto y decidió apostar por él y unirse. Cuenta que empezó porque su profesor de teología y co-fundador de la ONG, comentaba en las clases sus experiencias ahí. “Siempre quise ser voluntario y mejorar la calidad de vida de alguien pero no sabía cómo”, recuerda Juan.

Su primera construcción no se la olvida más: “El barrio quedaba en pilar detrás de un country muy cheto con canchas de golf y se veía un contraste brutal. Ese dia habia llovido muchísimo y siguió lloviendo mucho durante la construcción, lo que dificulta hacer los pozos para construir los pilotes y así construir el piso. Me tocó un grupo buenísimo, todos casi 10 años más grandes que yo, y la pasé muy bien”. El primer contacto con el voluntariado para muchos les deja grabado en la mente una imagen, para Juan fue: “Lo que más me acuerdo de la situación fue la hija de la dueña de casa muy emocionada porque nunca había tocado agua caliente en su vida que saliera de la canilla y eso fue un golpe medio duro”.

El proyecto que pertenece a la Fundación Horizonte de Máxima, también provee talleres de higiene para hacer hincapié en el cuidado de la salud. En 5 años, la ONG lleva más de 500 módulos construidos con la ayuda de más de mil voluntarios alrededor de 8 provincias. Todo el esfuerzo y dedicación, ya colaboró para beneficiar a más de 15.000 personas.

Algunas organizaciones pararon de funcionar, otras encontraron la forma de adaptarse, y otras nacieron a partir de la crisis mundial. Este último es el caso de Convidarte, una organización que nació entre las cenizas de la crisis del coronavirus y hace llegar viandas de comida nutritiva, cocinadas por voluntarios en sus casas, a más de 6000 familias que se vieron muy afectadas por las medidas de aislamiento social obligatorio. Ailen Yang vio por Instagram que una amiga estaba participando, y le contagió la solidaridad. Así fue como se anotó para ser cocinera apenas unas semanas después de que la ONG tomara forma. A pesar de la imposibilidad de salir de su casa para ayudar, encontró la manera de compartir su experiencia con alguien más: “yo servía la comida, mi papá y hermano la cerraban y mi hermanito escribía algún mensajito arriba como el menú o un ´que tengan un buen día´, y mi mamá a veces me ayudaba a cocinar. Así lo hacíamos en familia y era re lindo”.

El esfuerzo siempre rinde sus frutos. El proceso de hacer las viandas era cansador ya que tenía que comprar, cortar y pasar horas cocinando para 25 personas. Sin embargo, Ailén destaca que: “Cuando terminaba sentía alta satisfacción y me daba felicidad que alguien que no podía comer, comiera gracias a mi”. Es por eso que ella su experiencia como voluntaria: “lo recomendaría 100%. Se siente re bien aportar tu granito de arena a gente que la está remando”. 

¿Querés ayudar?

Si como ellos, sentiste las ganas de ayudar a otros pero nunca supiste a dónde acercarse para averiguar, a qué causas se puede aportar, existen Asociaciones civiles como Quiero Ayudar que buscan unir personas que estén dispuestas a ayudar con quienes lo necesitan. Para ser voluntario, basta con ingresar tu zona de residencia y te muestra a través de un mapa interactivo algunas de las opciones que existen cerca de tu domicilio para colaborar. 

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