Deporte y salud mental, ¿cómo afecta a las atletas de alto rendimiento en Argentina?

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Cuatro de cada 10 deportistas de alto rendimiento sufren ansiedad y menos del 50% recibe asistencia de algún psicólogo/a deportivo. A partir de casos como los de Simone Biles, Naomi Osaka y Delfina Pignatiello la salud mental se volvió el tema protagonista. ¿Cuál es la situación de los deportistas en Argentina?

La información sobre los Juegos Olímpicos de Tokio no se centraró únicamente en las victorias, derrotas y clasificaciones. Los casos como el de Simone Biles, Naomi Osaka y Delfina Pignatiello visibilizaron un aspecto que pocas veces se trata: la salud mental en deportistas de alto rendimiento. 

Cuando la gimnasta estadounidense Simone Biles se retiró de las pruebas de salto y barras asimétricas en Tokio, luego de haber renunciado también a la prueba por equipos femeninos, se puso a la luz la situación. “Desde que entro al tapiz, estoy sola con mi cabeza, tratando con mis más profundos demonios. Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental para no comprometer mi salud y bienestar”, explicó tras tomar la decisión una de las grandes candidatas a obtener una medalla dorada. 

Por las mismas razones que Biles, la tenista número 2 del mundo Naomi Osaka se retiró en mayo del Abierto de Francia. Posteriormente, tomó la misma decisión para el torneo de Wimbledon. Pero luego la esperaban los Juegos Olímpicos y un detalle no menor le generó más presión: el evento se llevaba a cabo en su país de origen. Tras su derrota ante la checa Marketa Vondrousova, admitió: “Ha sido demasiado para mí. Evidentemente estoy decepcionada. No he sabido hacer frente a esa presión”.

Delfina Pignatiello es una de las grandes promesas en el mundo del deporte argentino. Además de su talento como nadadora, también se la conoce como una joven fanática de las redes sociales. Sin embargo, su vínculo con las pantallas generó un malestar que intervino en su carrera profesional como deportista de élite. Tras quedar en el último puesto en la tercera serie de clasificación de los 800 metros, Pignatiello decidió cerrar sus cuentas en redes sociales. Pero antes escribió una carta que explica el porqué: “La gente es muy cruel y por más que ignore quiero cuidar mi salud mental por sobre todas las cosas”.

Y los casos de problemas de salud mental en deportistas de alto rendimiento siguen. Algunos pueden no hacerlo público y otros pueden llegar a otro extremo: como los tres futbolistas uruguayos que se quitaron la vida durante la primera mitad de este 2021. 

Es importante hablar de salud mental. Concientizar, educar y visibilizar. Ahora bien, ¿cuál es la situación de los deportistas de alto rendimiento en Argentina?

En diciembre de 2020, Argentina Dorada realizó una encuesta distribuida a 480 atletas de 69 diferentes deportes en la que participaron 232 mujeres y 248 hombres. Los datos revelaron que 4 de cada 10 deportistas de alto rendimiento sufren ansiedad. El 22% admitió sufrirla en la actualidad y otro 18% manifestó sufrirla en el pasado. 

Este porcentaje de 40% representa más del doble que en el caso de la población general de acuerdo al primer estudio epidemiológico de salud mental en la población general de Argentina. Según el informe publicado en 2018 realizado por la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones académicas, el 16,4% de la población padece trastornos de ansiedad. 

Por otro lado, la encuesta de Argentina Dorada arrojó que 2 de cada 10 deportistas sufrieron depresión en algún momento de su carrera profesional: 5% dicen atravesarla en la actualidad y otro 15% en el pasado. El estudio previamente mencionado indicó que de la población general argentina el porcentaje de depresión es de 8,7%. 

Asistencia profesional para la salud mental: un deber en el deporte de alto rendimiento

Recurrir a ayuda profesional es uno de los primeros pasos a tomar a la hora de hablar de salud mental. En la encuesta de Argentina Dorada, el 25% de los deportistas aseguró nunca haber recibido atención psicológica. El 45% señaló haber recibido en el pasado y el 30% continúa recibiendo ayuda profesional. 

Entre los encuestados se puede observar una predominancia en la concurrencia de asistir a psicólogos deportivos por sobre otros profesionales. Carlos Saggio es psicólogo deportivo especialista en alto rendimiento. Actualmente es responsable del área de Psicología del Deporte para las selecciones menores nacionales de básquet, tanto masculinas como femeninas. 

“El mayor miedo es estar a la altura de las expectativas. Muchas veces estas expectativas no son realistas. Son creadas por otros pero que no reflejan el nivel actual del atleta. Como psicólogo deportivo se trabaja en ambos frentes: expectativas realistas y estrategias para convivir con ellas”, señala Saggio. Además, habla sobre los casos de Biles, Osaka y Pignatiello: “Para uno que trabaja con estos deportistas lo sucedido no es noticia”.

Saggio apunta la necesidad de trabajar en estrategias para convivir con expectativas realistas y para exponer su importancia ejemplifica con la historia del popular tenista español: “Cuando Rafael Nadal ganó su primer torneo nacional, su tío y entrenador Toni Nadal le legó los últimos veinte campeones nacionales. Rafa sólo identificó a dos de ellos. Su tío le quiso mostrar cómo ese campeonato no significaba nada en una carrera. Ser bueno en algo implica más de diez mil horas de aprendizaje deliberado. Tenemos que ser muy claros con los jóvenes respecto al esfuerzo que lleva la excelencia. Tenemos que ser realistas y amoldar las expectativas, porque sino se genera mucha frustración”.

Ante la frustración pueden llegar los problemas de salud mental. Si bien es un fenómeno frecuente en el mundo del deporte, su diagnóstico es mucho más complejo. Entre el 40% de los deportistas que padecen ataques de ansiedad, sólo el 32% fue diagnosticado mientras que el 68% restante aseguró que no fueron indicados por profesionales. Al mismo tiempo, un 11% de quienes revelaron sufrir ansiedad no reciben atención profesional.

Gonzalo Bonadeo, periodista deportivo, opina: “Yo creo cada vez más en la influencia psicológica. Mucho más que en la técnica o en la estrategia, sobre todo en los deportes individuales”. No obstante, asegura que el camino para lograr el acompañamiento profesional a deportistas de élite es largo: “En algunos deportes, como por ejemplo el fútbol, todavía es un tabú el tratamiento psicológico. Como si fuera una casta mafiosa, piensan que si vas al psicólogo sos débil”.

Y agrega: “Cada vez hay más psicólogos deportivos en el mundo del deporte de alto rendimiento. Es cada vez más común y muy necesario. Es inocuo, si algo no te resuelve un problema, lo que es seguro es que no te lo va a provocar”.

¿Qué ocurre a la hora del retiro? Esta etapa en la vida de un deportista de alto rendimiento es una de las más importantes y consecuentemente puede impulsar el padecimiento de problemas de salud mental. Es así como el acompañamiento profesional post retiro es clave en sus vidas. 

Argentina Dorada expuso que al ser consultados por la situación luego de dejar su deporte correspondiente, el 55% de los encuestados reconoció la necesidad de un acompañamiento luego del retiro. El 35% restante no dio una respuesta y únicamente el 10% no lo reconoció necesario. A raíz de esta pregunta, las respuestas fueron diversas en cuanto al género mostrándose las mujeres más determinantes con su postura a favor del acompañamiento post retiro. El 61% de las encuestadas se manifestó a favor, mientras que en los varones dicho número fue de 48% y el de indecisos de 4o%. 

En cuanto a los atletas retirados, se mostraron más seguros a la hora de responder: un 58% se pronunció a favor, un 15% no lo consideró necesario y el 27% restante no indicó una respuesta.

“Es importante destacar que sólo el 7% de los deportistas que sufren depresión la padecieron por primera vez luego de dejar el deporte profesional. El 93% restante ya la había sufrido con anterioridad, por lo que si bien un acompañamiento luego de dejar la actividad es importante, la problemática debe ser atendida durante la carrera profesional del deportista, cuando comienza a aparecer”, sostiene el informe de Argentina Dorada. 

¿Existe una diferencia entre varones y mujeres a la hora de hablar de salud mental en el deporte?

La respuesta es sí. Las mujeres sufren con mayor intensidad varias de las problemáticas como la ansiedad y la depresión. Por ejemplo, existe un 5% mayor de mujeres que sufren trastornos de ansiedad que los varones. Bajo la misma línea, es importante destacar que las deportistas mujeres frecuentan en un 5% más a profesionales de la salud, entre los que crecen los psicólogos personales.

Del total de encuestados, 191 sufren ansiedad. Un total de 69% de mujeres admitieron haber sufrido un ataque de ansiedad. Esta cifra es ampliamente superior que la de los hombres, que se encuentra en un 34%. Estos ataques en el caso de las mujeres fueron sufridos en mayor medida (37%) en su vida cotidiana, un 10% más que entre los hombres. 

Si hablamos de ataques de ansiedad, el grupo más expuesto son las mujeres de hasta 20 años y entre los síntomas específicos se refirieron a problemas de alimentación y llanto. En el caso de los varones, los síntomas que más aparecen son los de inseguridad personal y angustia. 

La predominancia de problemas de salud mental en deportistas mujeres y las lógicas de estereotipos de género que existen hoy en día están sumamente relacionadas. La falta de apetito puede ser un condicionante a la hora de desenvolverse en su disciplina. Por otro lado, estos estereotipos también afectan directamente a los varones que sienten no cumplir con las expectativas del deportista ideal.

Las problemáticas de salud mental en el deporte no son nuevas

Es importante remarcar que la ansiedad y la depresión en el ámbito deportivo no son factores que nacieron hace pocos años. Son sentimientos que siempre existieron pero que recién ahora toman protagonismo y a su vez acción al respecto. 

“Cuando ves la película Carrozas de fuego, que da lugar en los Juegos Olímpicos de 1994, te das cuenta que habían factores totalmente extradeportivos que influían en los atletas. Y esto sigue pasando. La ventaja que tienen estos tiempos es que ya es común el uso de psicólogos, aunque todavía no se perciba del todo”, dice Gonzalo Bonadeo.

Y sigue: “Yo este tema lo he hablado con tenistas que si bien no se tan cuenta, es incalculable el desgaste cerebral que genera tomar 4.000 decisiones en una hora y media. Porque cada vez que le pegan a la pelota, es una decisión mental”. 

Bonadeo asegura que el principal desencadenante es la presión de la victoria. Además, asegura que el dicho “no tengo nada para perder” es mentira. “Desde que el deporte es deporte competitivo y de alto rendimiento, una de las instancias más importantes para el deportista es superar el momento de tensión”, señala. 

Bajo la misma línea, el psicólogo deportivo Carlos Saggio apunta: “Nosotros trabajamos para que esos sentimientos de presión estén en una intensidad manejable. No buscamos apagarlos sino que el deportista aprenda a regularlos. El bienestar emocional es la principal acción de prevención. Más feliz estás, mejor competís”. 

“Mucho de nuestro trabajo consiste en lograr que el atleta logre la separación persona-deportista. El valor de la persona está por encima de su rendimiento deportivo tanto en la dirección de los triunfos como de las derrotas. Es algo que hacés, no que sos. Cualquier acción que los muestre a los deportistas como personas es una acción en la dirección adecuada. Porque los grandes deportistas son personas ordinarias que hacen cosas extraordinarias”, cierra.

Cómo interactúa el periodismo deportivo con la presión y disciplina de los deportistas

Con respecto a su rol como periodista, Gonzalo Bonadeo manifiesta que a partir de la concientización y visibilización de los problemas de salud mental se volvió cada vez más empático y que “piensa más de dos veces antes de preguntar”.

“Hace largo rato que vengo trabajando, dentro de mis limitaciones, imaginándome mucho más lo que estará pensando el deportista o cómo la estará pasando que en la cuestión técnica”, cuenta. 

“He reformulado algunas cosas entendiendo que hay tiempo para ser crítico, porque es mi trabajo, pero no puedo serlo todo el tiempo. Me hice responsable en tratar de entender que soy un puente entre el deportista y el que está en casa. No se puede calificar linealmente a todos pero tengo que valorar más o menos con el mismo criterio con el que me gustaría que me evalúen a mí”, agrega. 

Por último, dice ponerse en los zapatos de los deportistas: “Yo trato de ponerme en el mismo lugar en el que me pongo yo cada vez que leo barbaridades que dicen sobre mí. Hay que tratar de ser más humanos y ecuánimes sobre todo porque ahora el periodista también se ha convertido en protagonista”. 

Qué soluciones existen ante la problemática que persigue a los deportistas

En noviembre de 2018, El Comité Olímpico Internacional (COI) convocó a una reunión en la que varios expertos revisaron y analizaron la literatura científica disponible hasta el momento sobre síntomas y trastornos de salud en deportistas de élite para luego proporcionar una declaración de consenso para la práctica clínica y las intervenciones individuales y sistémicas para mejorar la salud mental entre los deportistas de élite. Estos fueron algunos de sus consejos:

Cómo manejar los síntomas y/o trastornos de salud mental en los atletas de élite:

  • Se debe adoptar un enfoque integral que coloque al atleta en el centro.
  • Es importante abordar la gama completa de influencias emocionales, mentales, físicas, sociales, espirituales y ambientales que pueden afectar la salud mental de una persona. 
  • La estrategia debe tomar en consideración las necesidades y circunstancias particulares del atleta de élite.
  • Siempre se debe realizar bajo el consentimiento del atleta y mediante intervenciones basadas en evidencia de una variedad de disciplinas científicas.
  • Los médicos deben ser flexibles en cuanto al horario de las sesiones (aunque sin permitir la cancelación persistente de las sesiones)
  • Instar a la terapia de pareja o familiar cuando los problemas de relación afecten el funcionamiento o el rendimiento.
  • Recomendar psicoterapia más terapia farmacológica cuando esté indicada para casos de síntomas de salud mental de moderados a graves o trastornos
  • Insistir en que el atleta se someta a un tratamiento para el trastorno por uso de sustancias si es necesario.
  • Los médicos no deben aceptar ver a otra persona (como un entrenador o preparador físico) para las sesiones de psicoterapia. Tampoco se recomienda proporcionar tratamientos experimentales que puedan dar falsas esperanzas a los atletas.

Con Lucía Castro

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