Cuarentena y fútbol: los jugadores del ascenso se llevan la peor parte

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El 16 de marzo se disputó el último partido en el fútbol profesional argentino. Cuatro días antes de que comenzara la cuarentena, la pelota rodó por última vez en canchas oficiales y cuando pasaron más de tres meses de las medidas de restricción y aislamiento, más de un centenar de jugadores de divisiones menores corren riesgo de quedarse sin ingresos.

Los jugadores y entrenadores que finalizan sus contratos en junio deberán buscar un nuevo club. Más de un centenar están ya advertidos de que no se renovará su permanencia y la mayoría pertenece al ascenso, que no se puede dar el lujo de estar meses sin percibir un ingreso.

Las opciones que entrega la AFA pasan por una extensión (no obligatoria) de los contratos hasta diciembre o el pago del sueldo mínimo de cada categoría a los futbolistas.

Justo Giani, jugador de Quilmes, se inclinó por la primera alternativa: “Se tendría que acordar extender hasta diciembre por lo menos, así le das (al jugador) la posibilidad de mostrarse”. Con esta declaración, Giani muestra la incertidumbre de un gran número de futbolistas que no saben qué pasará con su futuro.

Por otro lado, los sueldos mínimos que serían entregados por la casa madre del fútbol argentino no alcanzan para solventarse. Este monto varía según cada categoría: Primera División $34.500; Primera Nacional, $28.000; B Metropolitana y Federal A, $23.000; Primera C y Primera División del fútbol femenino $20.000. Estos números indican que los jugadores de las categorías más bajas y las jugadoras percibirán un ingreso que apenas supera el salario mínimo.

Daniel Vega, delantero histórico de Platense que hoy juega para UAI Urquiza, expresó que los contratos que vencen deberían ser renovados pero que no es una opción viable. “Deberían renovar a todos pero es imposible por una cuestión económica y porque los dirigentes no quieren”, declaró.

Sin protocolos

Además de la cuestión económica, la AFA no muestra la decisión de elaborar un protocolo para la vuelta del fútbol como ya está sucediendo en países de la región. La incertidumbre es total y ni los jugadores ni los cuerpos técnicos saben cuando volverán a entrenar.

Federico Costas, preparador físico de Guaraní (Paraguay), explicó que el mayor daño del parate se evidencia en la capacidad aeróbica de los jugadores al estar imposibilitados de salir a correr. En cuanto a los entrenamientos virtuales, Costas y el resto del cuerpo técnico mandaban rutinas semanales y los futbolistas del plantel las completaban en el momento que pudieran, sin la necesidad de cumplir horarios. Con respecto a la vuelta, declaró que como mínimo se necesitan 30 días para realizar una pretemporada y “readaptar al jugador en todas sus capacidades”. Sobre esto, Daniel Vega expresó que se necesitan no menos de 45 días y Giani remarcó que “el entrenamiento no es el mismo que si entrenas con tus compañeros y con pelota”.

Sin embargo, la otra pata del fùtbol profesional también está sufriendo muchas complicaciones. Los clubes, castigados por la crisis y el parate, tienen dificultades para mantenerse sin ingresos y pagar los sueldos. En muchos casos tienen que dejar libre a prácticamente un plantel entero y ni así tienen asegurada su subsistencia, como es el caso de Crucero del Norte o Círculo de Deportivo de Otamendi, dos clubes humildes del interior que están pensando en abandonar la competencia debido a estas dificultades.

Marcos Saieva, vocal y encargado del predio social de Belgrano, contó que Ricardo Caruso Lombardi, entrenador del equipo, decidió no cobrar su sueldo mientras dure el parate. La situación del club cordobés es bastante buena en líneas generales gracias al aporte de la mayoría de los socios y a sponsors que siguen pagando. Al no tener partido se pierde el ingreso de los abonos y desde la casa madre del fútbol argentino todavía no autorizan siquiera a entrenar hasta que todo el país se encuentre en la fase 4 de cuarentena. A pesar de que en la provincia de Córdoba ya volvieron los deportes federados, desde el club siguen “esperando respuestas de AFA”.

Las causas de los problemas económicos de los clubes varían según la categoría. En equipos de primera, la falta del dinero que entrega la televisión es lo que marca la diferencia. Sin embargo, el factor que atraviesa a todo el fútbol argentino es la pérdida de la masa societaria. Mantener los socios es un aspecto fundamental en la situación actual y sin partidos se hace difícil. Con ese objetivo, los clubes intentan fidelizar mediante campañas de marketing y beneficios. Por ejemplo, Huracán lanzó la categoría simbólica “socio de fierro” para quienes tengan la cuota al día y Belgrano organizó para que jugadores del plantel profesional llamen a socios al azar que estén aportando mensualmente.

Por ahora, la incertidumbre reina en el ambiente. Lo cierto es que el parate puso en dificultades a todos y las respuestas desde AFA por ahora son insuficientes. Habrá que esperar para saber qué le depara al fútbol, otra de las víctimas de la pandemia del coronavirus.

Federico Bastante e Ignacio Díaz Bisio

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