Artistas emergentes que le ponen más que color a Buenos Aires

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Grandes marcas y vecinos giran su atención hacia grafiteros, muralistas, ilustradores y plásticos para que pinten sus portones, paredes y persianas.

Anteriormente, la idea de pintar e intervenir fachas en la calle se vinculaba con el vandalismo o las llamadas “crews” (bandas) que dejan su insignia por Buenos Aires, principalmente con grafitis y de noche.

Tras el trabajo de distintos artistas en las veredas y las persianas de la Ciudad, los dueños de los locales -se encariñaron con la práctica y varios convocaron a los artistas urbanos para que dejen su sello artístico en los locales.

¿Quiénes son los artistas emergentes cuyas obras conquistaron a los ciudadanos y hoy se pueden ver en todos los barrios de Buenos Aires?

Proyecto Persiana

El artista Seba Cener, en Paraná al 300, en la séptima edición de Proyecto Persiana.

Hace algunos años, zonas céntricas como Congreso o Microcentro eran una gama de grises, entre el metal de las persianas y el concreto pálido de las paredes. Los integrantes de “Proyecto Persiana” supieron que podían hacer algo al respecto.

Con un poco de organización y mucha pasión, lograron llevar a la práctica su idea. Hoy, los fines de semana a la tarde cuando todos los locales están cerrados, se puede pasear por calles como Talcahuano y Uruguay, y experimentar obras de todos los estilos.

Santiago Cavanagh comenta que todo surgió hace tres años, y eran sólo dos personas. “Lo empezamos con Milagros Avellaneda, y fue una idea que se me ocurrió cuando me mudé a Congreso. El barrio era caótico, con tráfico, y lleno de calles comerciales. Como la calle Libertad, llena de joyerías y stéreos. Cuando cierran, son desérticas y grises -comenta Santiago-. Ahí me pregunté: ¿Qué pasa si a todos estos locales les pintamos las persianas?”.

Como toda iniciativa, empezaron con pocos recursos. En la primera juntada, fueron 10 artistas que pintaron 10 locales. “Pero inesperadamente creció muy rápido. A la segunda, ya eran 30 persianas, a la tercera fueron 50, y luego alcanzamos un piso de 70 locales por juntada”, explica Cavanagh, que dedica sus días íntegramente a realizar este tipo de intervenciones.

“Proyecto Persiana” tenía un potencial escondido, que nadie vio venir. El mismo fundador explica: “Si vos me decías que hoy iba a terminar viviendo de esto, yo te decía que ‘ni loco’”, sostiene

Hoy son cuatro artistas quienes integran el plantel fijo. Juan Ridolfi, de 23 años y oriundo de San Miguel/Retiro; Victoria Palermo, marplatense de 25 años; y sus fundadores originales, Milagros de 26 años, y Santiago de 32.

Dónde ver su trabajo

Además de poder buscarlos en Instagram como @ProyectoPersiana, se pueden ver trabajos suyos caminando temprano por la calle Talcahuano, por la calle Uruguay, entre Lavalle y Reconquista, y por las zonas de Congreso y Microcentro. Además, hicieron algunos trabajos en Rosario, Santa Fe.

 

Pintó la Isla

 

Gerardo Montes de Oca es profesor de arte plástico y trabajaba en la escuela N°24 de la Isla Maciel cuando decidió llevar a cabo un proyecto en la cátedra que vinculara el arte con el turismo. Tras arduo tiempo de trabajo, y con la colaboración de varios artistas, hoy Montes de Oca asegura que “los chicos están orgullosos del proyecto y de la cultura de su barrio, de la que ya no tienen que avergonzarse”.

Como coordinador y curador del proyecto, se encargó de contactar a los primeros artistas. Se corrió la bola de que la Isla Maciel podía pasar a ser un polo artístico, que muchos miraban con buenos ojos, y de golpe empezaron a llover propuestas. Al día de hoy, se han pintado en “La Isla” más de 250 murales, y con artistas no sólo argentinos, si no de México, Colombia, Panamá, Venezuela, Italia, España, Austria, entre otros.


El proyecto es autogestivo. El material que utilizan es principalmente látex de acrílico, y se compra a través de la escuela y de rifas. Montes de Oca explica que “no tiene ayuda del gobierno ni de empresas privadas. Recién este año, el municipio aportó con un suministro de materiales, con los que se pintaron 30 murales”.

 

“Los chicos están orgullosos de su barrio”, sostiene.

 

En el trabajo de curaduría es muy importante cuidar el mensaje de las obras. “Tenemos recaudos a la hora de proponer una imagen, como por ejemplo, que haga apología a drogas. Pero más allá de eso, hay libertad en los contenidos” amplía el coordinador de “Pintó la Isla”, quien también lleva a cabo el proyecto “Pinta tu Barrio” en Quilmes.

Lo que más enorgullece a Gerardo queda claro: “Entrar al barrio a pintar es transformación visual y el vecino resignifica su espacio. En isla Maciel generamos turismo, y los chicos están orgullosos”.

 

Dónde ver su trabajo

En todo el barrio de la Isla Maciel, los murales que se ven fueron pintados en el marco del proyecto. Además, algunas zonas de Quilmes también hay trabajo del proyecto “Pinta tu Barrio”.

Para 2019 esperan armar el primer encuentro de gestores y artistas en contexto de barrio, juntando a los proyectos nacionales y cercanos, para hacer una puesta en común del rubro: Qué herramientas se pueden mejorar, qué queremos decir, hacia dónde vamos. Y por otro lado, esperan seguir desarrollando los proyectos y abarcar más ciudades y municipios.

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