De diputado estadual a candidato presidencial, el hijo de Jair Bolsonaro busca mantener el legado político de su padre.
Tras el encarcelamiento de Jair Bolsonaro, Flávio asumió el liderazgo del Partido Liberal (PL), Flávio se posicionó como principal referente del proyecto político familiar de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Flávio se graduó en Derecho en Río de Janeiro y ejerció brevemente como abogado. Además, se dedicó a la política y, allí, construyó su capital político mediante el trabajo territorial. La cercanía con sectores de clase media y fuerzas de seguridad marcó un recorrido ligado al entorno de su padre.
El inicio de su carrera política
En 2002, con apenas 21 años, Flávio Bolsonaro fue elegido diputado estadual de Río de Janeiro, convirtiéndose en uno de los legisladores más jóvenes de la Asamblea Legislativa fluminense (Alerj). Permaneció en ese cargo durante cuatro mandatos consecutivos, hasta 2018, consolidando una base electoral propia dentro del estado.

Su crecimiento electoral fue sostenido: en cada reelección incrementó su caudal de votos, hasta transformarse en uno de los diputados estaduales más votados de Río de Janeiro. En 2016 intentó dar un salto mayor al presentarse como candidato a la alcaldía de Río de Janeiro, postulación que finalmente no prosperó en las urnas.
En paralelo al ascenso nacional de su padre, Flávio ya era considerado una de las figuras centrales del armado político conocido como bolsonarismo.
Brasil antes de la llegada de Bolsonaro al poder
Para entender el ascenso de la familia Bolsonaro es necesario repasar el contexto brasileño de la década de 2010. Tras trece años de gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), primero con Luiz Inácio Lula da Silva y luego con Dilma Rousseff, Brasil atravesó una fuerte recesión económica entre 2014 y 2016.
A esa crisis económica se sumó una crisis política e institucional sin precedentes. La
Operación Lava Jato, iniciada en 2014, expuso una vasta red de corrupción que involucraba a Petrobras, grandes constructoras y dirigentes de casi todos los partidos tradicionales, incluidos el PT y el PMDB.

En ese contexto, el Congreso brasileño destituyó a la presidenta Dilma Rousseff en 2016 mediante un proceso de impeachment por delitos de responsabilidad fiscal. El vicepresidente Michel Temer asumió la presidencia en medio de un clima de fragmentación política y desprestigio de casi toda la dirigencia tradicional.
En ese vacío de representación emergió Jair Bolsonaro. Hasta entonces era un diputado federal de perfil marginal, como una figura antisistema capaz de capitalizar el hartazgo social.
En las elecciones de 2018, Jair se impuso en segunda vuelta con más de 55% de los votos frente a Fernando Haddad, del PT. Flávio acompañó ese proceso desde el llano legislativo estadual como pieza clave del entramado familiar y político.
Flávio Bolsonaro en el Senado
En esas mismas elecciones Flávio Bolsonaro fue elegido senador por Río de Janeiro con una votación históricamente alta para el cargo. Había sido beneficiado por el arrastre electoral del bolsonarismo.

Desde el Senado, mantuvo el eje de seguridad pública como bandera principal, sumando posiciones de corte liberal en materia económica: desregulación, reducción de impuestos, reforma del Estado. Además defendió una política exterior de acercamiento a Estados Unidos e Israel que caracterizó al gobierno de su padre. Así, se convirtió en uno de los principales articuladores del oficialismo bolsonarista en el Congreso.
La candidatura presidencial de 2026
El escenario político de Flávio Bolsonaro cambió de manera drástica a partir de 2023. Jair Bolsonaro fue inhabilitado por el Tribunal Superior Electoral (TSE) para ejercer cargos públicos hasta 2030.
La razón fue abuso de poder político y uso indebido de medios de comunicación durante la campaña de 2022, y en 2025. Fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama golpista destinada a impedir la asunción de Lula da Silva tras las elecciones de ese año.
En diciembre de 2025, ya con su padre en prisión, Flávio Bolsonaro anunció haber recibido de él el mandato de encabezar el proyecto político familiar y lanzó su candidatura a la presidencia de Brasil.

Las encuestas de mitad de campaña lo ubicaron en un empate técnico con el mandatario en un eventual balotaje, consolidándolo como el candidato de referencia de la oposición de derecha.
Así, de cara a octubre de 2026, Flávio Bolsonaro se consolida así como la principal apuesta de la nueva derecha brasileña para sostener, desde la Presidencia, el proyecto político que su padre no pudo completar en las urnas.




