El Seven revoluciona el rugby

El rugby clásico estaría siendo sobrepasado por un estilo más lírico y dinámico llamado “Seven”.

No solo se está transformando en un gran evento deportivo, sino que la selección nacional Pumas 7s comenzó a mejorar su nivel y llegó a octavos en el ranking mundial de equipos.

A pesar de que este estilo reducido de rugby nació en los ’90 fue recién a fines de esa década que empezó a tener mas popularidad. El salto se dio en el torneo Seven de Hong Kong de 1997. Fue entonces cuando, debido al éxito del formato, aumentó la cantidad de seleccionados que se sumaban a las competencias del rugby reducido.

“Son 14 minutos de correr sin parar”, así lo describe Julián Dominguez, wing del Club Pucará y pilar del equipo nacional de Seven, quien el 13 de mayo en Paris disputó la última etapa de la gira en Londres

Como el Seven es más dinámico que el rugby tradicional, los jugadores que recién empiezan a probar este reconocen que se cansan el doble y necesitan tiempo para adaptarse. 

Al ser un juego más ágil y con la mitad de los jugadores que conforman el equipo del rugby tradicional, hay varias reglas que debieron ser modificadas.

Además de cuestiones básicas como la cantidad de jugadores y reservas, minutos de juego y de descanso, una regla particular es que en este estilo de juego no se puede empatar. Es decir, el partido continua con prorroga por muerte súbita en periodos de 5 minutos.

Otros cambios son la cantidad de jugadores en el scrum, que pasa de 8 a 3 y los minutos de sanción de la tarjeta amarilla, de 10 a 2 minutos.

Otro cambio importante es que se amplía el tiempo de suspensión de un jugador durante un partido. Como consecuencia, uno de los equipos se queda con seis jugadores y ofrece al adversario más espacio para desarrollar su juego.

Santiago Gomez Cora, ex jugador de rugby 7 y actual entrenador del equipo nacional, es un fiel creyente del Seven. Está convencido de que se va a hacer cada vez más popular por la cantidad de público que atrae. “A los chicos los motiva muchísimo más porque a pesar de que hay una mayor exigencia física, tienen todos posibilidad de entrar y poder tener minutos de juego en los partidos”, cuenta Gómez Cora.

El torneo también tiene más patrocinadores. Los espectadores se pasan el día entero dentro del estadio donde se llevan a cabo los partidos y aumenta la cantidad de entradas vendidas para cada evento.

El HSBC World Rugby Sevens Series del año pasado rompió varios récords. En total, entre los 10 destinos elegidos para los partidos hubieron mas de 640 mil espectadores, con un promedio de 70 mil espectadores por evento.

Además, fue un éxito televisivo ya que fue transmitido a más mercados que antes. En donde mayor crecimiento tuvo fue en Estados Unidos, con más de 1.5 millones de telespectadores y en China donde la serie fue transmitida por primera vez en las señales de Alisports y CCTV.

¿Cómo es un día típico en alguna de las paradas de torneos de 7?

Al ser un tiempo de juego mucho más reducido, dentro de un mismo estadio en un mismo día hay varios partidos. Es decir, un hincha no solo va a ver a su equipo sino que mira a los siguientes hasta que le vuelva a tocar el turno de jugar. Lo que genera es que sea más entretenido y distendido de ir a mirar.

En el rugby, los 90 minutos terminan sintiéndose como una eternidad. No por aburrimiento o cansancio de uno, sino porque en varias ocasiones el juego se interrumpe y extiende la duración de los partidos. 

A pesar de ser solo unos minutos, no es común ver en un partido muchos trys. A diferencia de lo que sucede en Seven que al ser la misma cancha que cuando juegan 15, hay muchos más espacios por donde pasan los jugadores dándoles menos posibilidades a los rivales de tacklearlos. El resultado de esto son una gran cantidad de trys convertidos.

Todos estos son condimentos que hacen del Seven un espectáculo mucho más grande que el  rugby clásico. Esto se ve de esta forma del lado del marketing para las empresas involucradas en estos torneos y para los espectadores. ¿Cómo lo ven los jugadores?

“Al ser un juego más dinámico es más entretenido para jugar porque estamos en constante movimiento”, dice Domínguez, aunque se lamenta que tras finalizar el partido termina con “un pulmón menos”. La medidas de la cancha es igual al rugby convencional.

El equipo de Gómez Cora tuvo un mal comienzo en el ante último circuito de la serie Seven al perder los tres primeros partidos pero con esperanzas de poder mejorar y prepararse para el evento más importante del rugby seven, RWC Sevens, del año próximo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *