Las distintas Universidades nacionales otorgan la distinción a personalidades destacadas en distintas áreas: profesores, artistas y científicos, en la lista de reconocimientos
Desde hace décadas, alrededor del mundo se hace entrega de importantes distinciones, como el Premio Nobel, el Premio Pulitzer, los Oscar o los Grammys para recoocer disciplinas variadas Las Universidades de todo el mundo suman distinciones a través de del Doctorado Honoris Causa, destinado a personalidades que hayan contribuido a la cultura, la ciencia, la educación, la política o a la sociedad.
Un poco de historia
Su origen se remonta a la Europa medieval, cuando las universidades comenzaban a consolidarse como instituciones de saber y prestigio, como la Universidad de Oxford (1096), la Universidad de París (1150) o la Universidad de Bolonia (1088). Concretamente, en 1478, la Universidad de Oxford otorgó la distinción Doctor in Divinity al archidiácono Lionel Woodville (posteriormente obispo de Salisbury), marcando un precedente en la entrega de distinciones, lo que inspiró a las demás universidades del continente a idear reconocimientos honoríficos.

Durante el Renacimiento, más asentadas las bases científicas y las universidades con mayor prestigio, los reconocimientos sirvieron para unir lazos entre instituciones académicas y figuras políticas, religiosas o culturales.
Con el paso del tiempo, el Doctorado Honoris Causa fue estableciendo sus bases y condiciones para definir a quién se le otorgaría. Así, cada Universidad definió su propio Consejo Académico para seleccionar, analizar y definir su próximo ganador.
Universidades de Argentina
Los requisitos para ser considerado al galardón son distintos en cada una de las Universidades, aunque comparten puntos específicos: trayectoria con reconocimiento nacional e internacional en los principales campos de la actividad humana, ya sean académicos, científicos, culturales, profesionales, sociales o políticos.
Cada entidad recopila las personalidades que consideran aptos para el premio.

En el caso de la Universidad de Buenos Aires, dentro de “Distinciones, declaraciones y auspicios”, el capítulo A titulado “Honoris Causa”, establece una serie de términos por los que el Consejo Superior se basa a la hora de la elección de los candidatos y la definición de los ganadores. Entre las pautas más notables:
- El postulante deberá acreditar una trayectoria con reconocimiento nacional e internacional en los principales campos de la actividad humana, ya sean académicos, científicos, culturales, profesionales, sociales o políticos.
- Serán criterios preferentes para acordar el nombramiento de los candidatos.
1. Reconocida capacidad y honorabilidad.
2. Reconocimiento local, nacional e internacional.
3. Sobresaliente trayectoria académica, científica, cultural, profesional, social o política.
A su vez, la elección de los aspirantes llegan desde distintos puntos, ya sea desde el propio rector de la universidad, el personal docente, miembros del propio consejo o a través de las propias facultades internas.
Los Honoris Causa de las universidades
A su vez, la elección de los aspirantes llegan desde distintos puntos, ya sea desde el propio rectorado de la universidad, el personal docente, miembros del propio consejo o a través de las propias facultades internas.
En el caso de la UBA, el decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Ricardo Manetti, explica: “Cada una de las facultades, también una cátedra, un profesor, puede hacer una presentación proponiendo un nombre de una figura que considera relevante para el campo de las diferentes disciplinas que se estudian en la Universidad de Buenos Aires: que sea destacado en una disciplina o más de una, que sea una figura relevante a nivel nacional e internacional y que sus trabajos hayan servido para consolidar y transformar los estudios en el ámbito universitario”.
Para que una personalidad sea candidata a recibir el premio, se debe desarrollar un expediente en el cual se distinguen las principales cualidades, sus estudios, su trayectoria y algunas actividades a destacar. “Se hace una nota en donde se destacan todos los valores y por los cuales la persona merece ser honoris causa. Además, está acompañado de una cantidad enorme de firmas nacionales e internacionales”, desarrolla Manetti.
“Cuando uno le entrega este honoris causa a estas figuras, no solamente le da un reconocimiento. También son figuras que permiten dar cuenta de ese orgullo de la UBA de poder tenerlos como referentes y como doctores dentro de su marco institucional”, cierra el rector.
Las 10 Universidades nacionales más antiguas otorgan este premio desde sus inicios. La lista académica la conforman: Universidad Nacional de Córdoba (1613) siendo la más antigua del país; Universidad de Buenos Aires (1821); Universidad Nacional de La Plata (1905); Universidad Nacional de Tucumán (1914); Universidad Nacional del Litoral (1919); Universidad Nacional de Cuyo (1939); Universidad Nacional del Sur y Universidad Nacional del Nordeste (1956); Universidad Tecnológica Nacional (1959) y la Universidad Nacional de Rosario (1968).
Algunas de las figuras ganadoras del premio
…
La Universidad Nacional de Córdoba, la primera del país, comenzó a otorgar el doctorado en 1880. En su primera edición, se los nombró doctores a algunos miembros de la Academia Nacional de Ciencias, tales como Francisco Latzina, Luis Brackebusch, Arturo Seelstrang, por su labor en la fundación de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas.
Entre los doctorados más destacados en los últimos años se encuentra León Gieco, por su constante lucha por la Memoria, Verdad y Justicia y por su labor musical y política, y al escritor rosarino Roberto Fontanarrosa en 2006, por su “aporte a la cultura y el compromiso en la defensa de los Derechos Humanos”, señaló la institución.

Por la Universidad de Buenos Aires, múltiples personalidades de reconocimiento internacional cuentan con un Honoris Causa. El músico Charly García fue galardonado en agosto de este año en conmemoración a su “inestimable aporte a la música argentina y latinoamericana y a la cultura nacional”, detallaron desde la UBA. Entre los destacados de los últimos años: los jueces del juicio a las juntas (2025), por los 40 años de las sesiones que condenaron a los artífices del último golpe de Estado, el escritor y filósofo Umberto Eco (2014), la abogada Martha Minow (2017), Silvia Braslavsky (2016).
En 1914, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) hizo entrega del primer Doctorado Honoris Causa en Argentina al naturalista, científico y profesor Miguel Lillo, por sus aportes a las ciencias naturales. Entre sus ganadores más destacados se encuentran: Juan Domingo Perón y Eva Duarte (1973), Jorge Luis Borges (1976), Ernesto Sabato (1992), Estela de Carlotto (2002) y René Favaloro (2005, postmortem). Además, cuenta con varios presidentes de América Latina de los últimos años, como Evo Morales (2008), Néstor y Cristina Kirchner, Lula Da Silva, José “Pepe” Mujica (2011) y Rafael Correa (2015).
Una de las líderes de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, también recibió el premio en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). En el año 2011, el rector de la Universidad, Arturo Somoza, le hizo entrega del premio, acompañado de unas palabras: “Hace rato que dejó de recluirse en la élite intelectual y se siente absolutamente vinculada con la suerte de su Nación y de su pueblo. Esta Universidad entiende que debe estar al servicio de su sociedad”.
Además, le habló no solo como la presidenta de la organización, sino como persona individual: “En tu humildad planteás que lo recibís en representación institucional y de todos los defensores de los derechos humanos, pero también va en tu persona, porque con todo lo que has sufrido transmites paz y sabiduría. Tu actitud no es la de la venganza, el odio y la revancha, sino la búsqueda de la verdad y la justicia y esto se nota a cada rato”.
Por otra parte, existen ganadores que cuentan con más de un Honoris Causa, otorgado por distintas Universidades. Por ejemplo, la reconocida cantante de folklore Mercedes Sosa cuenta con los Honoris Causa por la Universidad de Cuyo (UNCuyo) en 2006 y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en 1999, gracias a su labor artística y su compromiso con la difusión del acervo cultural argentino y latinoamericano.
El día que el padre de la bomba atómica ganó el premio
Robert Oppenheimer es conocido por liderar el Proyecto Manhattan, donde se desarrolló la bomba atómica que se arrojó en Hiroshima y Nagasaki. Sin embargo, una historia sobre la que no se conoce tanto es el día que recibió el Honoris Causa el 13 de septiembre de 1961, donde Oppenheimer recibió el premio y luego dictó una conferencia en el Departamento de Física de la entonces Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas, actual Ingeniería.

Según el Boletín Informativo Nº 8 de la Facultad de Ciencias Físicomatemáticas (septiembre-diciembre de 1961), así fue su llegada: “Concurrió a la Universidad Nacional de La Plata el sabio norteamericano Robert Oppenheimer, director desde 1947 del Instituto de Estudios Superiores de Princeton”, detalla el documento. De acuerdo a la publicación, “el doctor Vucetich destacó la personalidad y la obra realizada por el distinguido huésped, resaltando su extraordinaria labor en el campo de la física moderna, su posición humanista y su categoría de maestro, demostrada a través de largos años dedicados al servicio del progreso científico y social de la humanidad”.
Lo que se destacó, además, fue su “clara posición contraria al uso de la energía atómica con fines bélicos, y su constante preocupación y su lucha porque la ciencia sea un vínculo de paz y progreso entre los pueblos y no vehículo de destrucción”.