El trofeo original del Mundial fue escondido durante la Segunda Guerra Mundial, robado dos veces y está desaparecido desde 1983.
El trofeo de la Copa del Mundo es uno de los símbolos más reconocidos del deporte. Sin embargo, la historia del premio más importante del fútbol está atravesada por episodios que van mucho más allá de los campeonatos. Desde su creación en 1930, la copa original sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, fue robada en dos oportunidades y terminó desapareciendo sin dejar rastros.
Cómo era la copa original del Mundial
El primer trofeo del Mundial fue diseñado por el escultor francés Abel Lafleur. La pieza representaba a Niké, la diosa griega de la victoria, sosteniendo una copa octogonal. Asimismo, fue fabricada en plata esterlina recubierta en oro y montada sobre una base de lapislázuli, además de que pesaba alrededor de 3,8 kilogramos y medía 30 centímetros de altura. En 1946, la FIFA decidió renombrarla como Copa Jules Rimet, en homenaje al dirigente francés que impulsó su creación.

Italia conservó el trofeo tras ganar el Mundial de 1938. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, el dirigente italiano Ottorino Barassi retiró la copa de una bóveda bancaria y la ocultó en una caja de zapatos debajo de la cama, por temor a que miembros del régimen nazi la confiscaran. Incluso, el escondite pasó inadvertido durante inspecciones realizadas por la Gestapo.
Las desapariciones de la Copa Jules Rimet
Cuatro meses antes del Mundial de Inglaterra 1966, la Copa Jules Rimet fue robada durante una exhibición en el Westminster Central Hall de Londres. La policía británica inició una investigación y recibió pedidos de rescate, pero no logró localizarla. Días después, un perro llamado Pickles encontró un paquete envuelto en papel de diario debajo de unos arbustos en el sur de Londres, que contenía el trofeo intacto.

Posteriormente, Brasil adquirió la propiedad permanente de la Copa Jules Rimet después de conquistar su tercer Mundial en 1970. El trofeo permaneció en exhibición en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol hasta el 19 de diciembre de 1983, cuando fue robado por delincuentes que accedieron a la vitrina desde su parte trasera. Si bien las investigaciones posteriores identificaron a varios involucrados, nunca se recuperó la copa.
La principal hipótesis de la desaparición del trofeo es que los responsables lo fundieron para vender el oro. Una de las personas vinculadas al caso es el joyero argentino Juan Carlos Hernández.

La única pieza original que se conserva de la Copa del Mundial
En 2015, la FIFA encontró en sus archivos la base original de lapislázuli utilizada entre 1930 y 1950. La organización la había reemplazado en 1954 por una de ocho lados para incorporar más nombres de selecciones campeonas. Actualmente, es la única parte auténtica conservada del trofeo original y forma parte de la colección del Museo de la FIFA. Además, en 1974 reemplazaron la Copa Jules Rimet por un nuevo diseño del escultor italiano Silvio Gazzaniga, que muestra a dos figuras humanas sosteniendo el planeta Tierra.
De esta forma, las normas actuales establecen que ninguna selección puede quedarse con el trofeo original de forma permanente. Los campeones del torneo reciben una réplica enchapada en oro, mientras que la copa oficial permanece bajo custodia de la FIFA.