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Síndrome de Parkinson: qué es, síntomas y por qué en abril se conmemora el día mundial de la enfermedad

SÍNDROME DE PARKINSON
Compartilo
Una fecha que pone el foco en el impacto cotidiano de la enfermedad y en cómo el envejecimiento la vuelve cada vez más presente en la sociedad

Por Felicitas Bartucci, José Ignacio Alvite Galante y María Trinidad Ameri

Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson, fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1997, con el propósito de generar conciencia en la población global sobre esta enfermedad neurodegenerativa.

Este día rinde homenaje al nacimiento de James Párkinson, un famoso médico británico quien en el año 1817 describió por primera vez este padecimiento en su histórico ensayo sobre la parálisis.

¿Qué es el síndrome del Parkinson?

La enfermedad de Párkinson es una condición neurodegenerativa, progresiva y crónica que produce que las neuronas cerebrales se vayan lesionando y muriendo antes de tiempo.

Este día rinde homenaje al nacimiento de James Párkinson, un médico británico que en 1817 describió por primera vez este padecimiento.

Comienza principalmente por la pérdida progresiva de las células cerebrales que se encargan de producir dopamina, un neurotransmisor absolutamente necesario para la correcta regulación y el control de los movimientos del cuerpo humano.

Cuando se detiene o disminuye de manera drástica la producción de esta sustancia en el cerebro, los mensajes nerviosos dejan de transmitirse correctamente, lo que desencadena de manera inevitable esta afección.

Párkinson: cuáles son los síntomas de la enfermedad

Los médicos argumentan que el cuadro clínico es muy amplio y complejo. A pesar de que los síntomas más característicos y visibles de esta enfermedad son el temblor, la lentitud del movimiento, déficit cognitivo, la dermatitis, los trastornos de la sudoración, la pérdida de peso y la rigidez.

El Parkinson comienza principalmente por la pérdida progresiva de las células cerebrales que se encargan de producir dopamina.

Además, existen otros indicios igualmente dañinos que suelen pasar desapercibidos: se trata de los denominados “síntomas no motores”, entre los que destacan de manera frecuente la depresión, fatiga, los trastornos del sueño y la constipación.

En la actualidad, el Párkinson ha logrado posicionarse como la segunda enfermedad neurodegenerativa más recurrente, justo debajo del Alzheimer, demostrando el crecimiento de la influencia en la salud pública global.

Debido al aumento del tiempo de vida en la población, los casos de Parkinson son mucho más frecuentes. Esta enfermedad ya no es considerada extraña, sino cada vez más común.

¿El Parkinson es hereditario?

La predisposición genética al Parkinson puede heredarse, aunque su presencia no garantiza el desarrollo de la enfermedad a lo largo de la vida.

Debido al aumento del tiempo de vida en la población, los casos de Parkinson son mucho más frecuentes.

Se estima que una de cada 100 personas mayores de 60 años padece esta enfermedad. A nivel mundial, más de 5 millones de personas conviven con Parkinson, lo que representa aproximadamente el 3% de la población mayor de 50 años.

Estos datos no solo reflejan su magnitud, sino también la presión que implica para los sistemas sanitarios, que deben adaptarse a una demanda cada vez mayor del diagnóstico, tratamiento y control.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2030 la cantidad de personas afectadas podría duplicarse, siendo así entre 10 y 12 millones en el mundo. Esta cifra se relaciona de manera estrecha con el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población mundial.

¿Cuál es el tratamiento para el síndrome del Parkinson?

En este contexto, el Día Mundial del Parkinson no sólo busca visibilizar una enfermedad compleja, sino también colocar en agenda el creciente impacto a nivel global.

Se estima que una de cada 100 personas mayores de 60 años padece esta enfermedad.

Comprender su origen, sus síntomas y su expansión resulta clave para dimensionar un problema que afecta a millones de personas y que, según las proyecciones, seguirá aumentando.

La concientización, el diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos apropiados son indispensables para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen y para enfrentar, como sociedad, un desafío sanitario que no deja de crecer.

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