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La obesidad infantil y el sobrepeso, dos factores que perjudican el desarrollo en la niñez

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En Argentina los niños y niñas en edad escolar presentan un 30% de sobrepeso y un 6% de obesidad según un informe del Ministerio de Salud de la Nación. El estudio de 2017 muestra que solo el 17,6% de los niños consume cinco porciones diarias de frutas y verduras, mientras que el 50% consume dos o más bebidas azucaradas.

Celeste Celano, nutricionista y jefa de Departamento de Pediatría del sanatorio Modelo de Caseros, señala que “la obesidad infantil con el paso de los años fue aumentando en la Argentina ya que la comida casera empezó a reemplazarse por alimentos y bebidas ultra procesadas, las cuales tienen un alto contenido de grasas, azúcar y sal”.

La nutricionista explicó que la obesidad infantil “es una enfermedad de salud pública en todos los países, sobre todo en Argentina, y mucho se debe a los malos hábitos, por ejemplo el poco tiempo que hay para dedicarle a la cocina casera en una vivienda de una familia”. 

En ese sentido, la especialista remarca que “no tener información sobre qué cocinar de manera fácil o como se pueden guardar o freezar hace que uno apunte a lo ultra procesado o delivery y confunde alimentación con calorías”.

El sobrepeso y la obesidad son el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las utilizadas, generando una acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo que puede ser perjudicial para la salud. 

Los expertos señalan que estas enfermedades aumentan el riesgo de hipertensión arterial, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, apnea del sueño, osteoartritis y ciertos tipos de cáncer. También afecta negativamente la capacidad reproductiva y predispone al desarrollo de diabetes.

¿Cómo prevenir y tratar la obesidad?

Sergio Farinelli, especialista en Infancia, aseguró que “para prevenir la obesidad es fundamental hacer modificaciones conductuales hacia un estilo de vida saludable”. 

El especialista en Infancia afirma que “tener un plan de alimentación saludable y realizar actividad física son hábitos que comienzan a formarse durante la infancia, es por eso que  es importante que desde edades tempranas se promuevan”.

Los profesionales indican que es recomendable ingerir 8 vasos de agua al día, evitar las gaseosas, realizar las  cuatro comidas, consumir a diario 5 porciones de  frutas y verduras y familiarizar a los niños y niñas con la preparación de las comidas en la cocina. 

Además también es esencial reducir las horas en pantalla de los niños. Otro factor fundamental es la lactancia materna, la cuál solo estuvo presente en un 43% de los niños menores de 6 meses. 

La obesidad afecta muy fuerte a los sectores de bajos recursos

Según Victoria Tiscornia, investigadora y nutricionista de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) Argentina, “la mayoría de los niños que sufren sobrepeso u obesidad provienen de familias de clase social baja, las cuales además tienen poca educación y noción sobre la vida humana, lo cual afecta la vida de sus hijos”. 

La nutricionista del FIC contó que “la obesidad afecta a los sectores más fuertemente de menores recursos”. Adolescentes de nivel socioeconómico más bajo tienen un 30 % más de posibilidades de tener sobrepeso que aquellos que pertenecen a un nivel socioeconómico alto, indica el informe “Obesidad Infantil” llevado a cabo por FIC Argentina y la UNICEF. 

“Esta situación es alarmante ya que la obesidad es un factor de riesgo para enfermedades como la diabetes, el cáncer, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además es un factor de riesgo para los problemas de bullying y aumento de tasas de depresión”, manifestó Tiscornia.

La investigadora del FIC explica que en Argentina hay una triple carga de malnutrición “siendo el sobrepeso y obesidad la forma más prevalente de malnutrición en todos los grupos etarios y los niveles socioeconómicos y la causa principal está dada por una sobreabundancia de alimentos de mala calidad nutricional”, aseguró.


Tiscornia agregó que, por un lado, se observa que “el consumo de alimentos frescos y mínimamente procesados como frutas y verduras es menor en grupo de niveles educativos bajos y en aquellos de menores ingresos”. 

“En paralelo se evidencia que el consumo de ciertos productos ultraprocesados es mayor en los niños, niñas y adolescentes y en los grupos vulnerables”, puntualizó la especialista.

Por su parte, Farinelli remarcó que “la obesidad infantil no solo se ha incrementado en los últimos años, sino que además la pandemia género que este aumento se disparara de manera exponencial”. 

Las últimas mediciones, post pandemia en Argentina, están marcando un crecimiento, detalla el especialista, cercano al 3.8 % en menores de 5 años y por encima del 4.5% en adolescentes. 

¿Qué es y en qué consiste la Ley de Etiquetado Frontal?

El etiquetado frontal tiene como meta que la población cuente con información sobre los productos que consume a través de un sistema de etiquetado que advierta cuando un producto tenga exceso en azúcares, exceso en sodio, exceso en grasas saturadas y/o exceso en calorías. Otro tipo de advertencia podría ser la presencia de edulcorantes o cafeína.

La ley de Etiquetado Frontal ayuda a combatir la desigualdad sobre una alimentación adecuada, garantiza el derecho a la información hacia los consumidores y el derecho a una alimentación saludable.


Esta ley incluye la prohibición de la publicidad dirigida a niños, niñas y adolescentes y la prohibición de venta de productos con nutrientes críticos en exceso en los entornos escolares. 

Además, contempla una “mejora en la calidad nutricional de los programas de asistencia alimentaria como merenderos y comedores, basada en que el estado debe priorizar la contratación de alimentos sin nutrientes críticos en exceso”, sentenció la investigadora de FIC. 

”Leer bien las etiquetas permite identificar aquellos alimentos altos en azúcar, sodio, grasas y calorías y ayuda en el control de su consumo”, señaló Celano.

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