Procrear: una ayuda limitada

¿Cuánto cuesta construir una de las casas del programa Procrear? ¿Cuánto ahorro extra se necesita? A algunas de estas preguntas se enfrentan quienes gestionan su crédito Compra de Terreno y Construcción o Construcción con Terreno Propio de PROCREAR.

El programa, que se realiza con la participación del Anses y el Ministerio de Economía, requiere que las familias, aún si reciben el monto máximo que se otorga, deban poner una importante suma de dinero de su bolsillo.

“Necesitamos mucho dinero extra, más o menos el mismo dinero que nos dieron”, explica Cristian Gordillo, beneficiario del plan Compra de Terreno y Construcción, quien a pesar de haber salido sorteado en el año 2013, recién pudo comenzar la construcción a medidos de este año. “No conseguíamos terreno y después nos dimos cuenta que nunca íbamos a conseguir algo de ese valor, al contrario, pasaba el tiempo y todo aumentaba más, así que ahorramos y empezamos a construir”, agrega.

Al igual que Gordillo, muchas otras familias recibieron un correo electrónico de Anses que afirmaba que el primer paso para el acceso a la vivienda propia ya estaba en marcha. “Se me otorgaron, según mis ingresos, $ 520 mil que es el máximo que te otorgan para una construcción”, cuenta Juan Pablo Mazzolini. “El sorteo fue de manera transparente, está muy bien organizado y es fácil en cuanto a la tramitación”, explicó. Sin embargo, a pesar de que los requisitos para acceder al crédito sean flexibles, una vez que recibieron la noticia se encontraron con que hacía falta mucho dinero extra para iniciar la obra.

El monto máximo que es entregado por el Banco Hipotecario (entidad que administra los créditos), para las familias que tengan ingresos de entre $ 8.001 y $ 35.000 es de $ 125.000 para el lote y de $ 520.000 para la construcción.

Fuentes de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) señalaron que “la suma máxima que se obtiene con el crédito sólo alcanza para construir una casa muy sencilla, no precaria pero sí sencilla”. Se trata de un modelo compuesto de un estar comedor, cocina, baño y dormitorio. Agregarle dos habitaciones y un baño supera el préstamo máximo. “Si uno hace el cálculo, tenés que pensar en otro tanto para poder terminar una casa estándar”, comenta Mazzolini.

Las opciones de préstamo son: compra de vivienda a estrenar, construcción y compra de terreno y construcción. En el primero de los casos, según explicaron en la CIA, la compra de vivienda casi no se puso en práctica porque los requisitos que se establecían para ingresar en ese programa eran demasiado estrictos. Además, “en ese caso la plata no se indexaba, les daban pesos y la mayoría de las viviendas están tasadas en dólares”.

“Entre que la persona conseguía el departamento y le terminaban prestando la plata, pasaban tres o cuatro meses y ya para ese momento todo estaba en otro precio”, explicaron. “Se van sumando problemas para un programa que puede estar muy bueno pero que en la práctica no tiene ninguna forma de poderse aplicar”.

Aquellos que llegaron a la posesión de una casa, fueron en su mayoría a través de alguna de las dos últimas opciones. En el caso de la construcción, la familia debe contar previamente no solo con ahorros sino que también estar en posesión de un terreno.

Para la compra de terreno y construcción, la cuestión se complica un poco más. “La plata del crédito nunca alcanza, se necesitan bastantes ahorros y los montos de los créditos están muy desactualizados con respecto a los precios reales, y como no todo el mundo tiene ese suma de dinero disponible hay muchos que quedan afuera”. “Es una gran ayuda, nada más”, concluye Cristian Gordillo.

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