La poesía se cuelga en las redes

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La poesía nació siglos antes de Cristo y fue evolucionando y fue adaptándose a las manifestaciones de las personas de cada época. Pero el género no se perdió y está más vigente que nunca porque se adapta a la tendencia por consumir contenidos breves y rápidos. Para Marcos Gras, editor de Santos Locos Poesía, se trata de un género “que va en alza por diversos factores, entre ellos, el tecnológico, ya que hay toda una generación que consume vía digital el primer vínculo con el género”.

Las redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram son plataformas que ayudan a muchos jóvenes escritores a difundir sus trabajos y han impulsado el despegue y crecimiento de poetas como Elvira Sastre de España, quien empezó con un blog llamado “Relocos y Recuerdos” y hoy en Instagram llega a 437 mil seguidores. O Rupi Kaur, de Canadá, quien en la misma red social cuenta a 4 millones de seguidores.

Para Gustavo Yuste, escritor de varios libros de poesía y autor de La felicidad no es un lugar, la red social es una herramienta que bien usada puede ser de gran ayuda: “Para las editoriales independientes es muy difícil hacer prensa y el espacio para la literatura en los grandes medios es escaso. Y ni hablar para la poesía en particular. Las redes sociales vienen a cubrir ese hueco”. Hay quienes eligen utilizar las redes como un canal más de difusión y hay quienes escriben exclusivamente con la lógica de las redes, pero en cualquier caso, es una herramienta que sirve tanto para quienes quieren compartir lo que sienten como para quienes quieren leer algo breve en sus momentos de ocio.

“Nuestro primer desayuno” por Gustavo Yuste de “La felicidad no es un lugar”, Editorial Santos Locos Poesía.

En el mundo editorial la situación de la poesía es distinta. La narrativa es el género elegido por excelencia a la hora de publicar nuevos libros y la poesía no tiene tanto lugar en los catálogos de las grandes cadenas. De acuerdo con el Informe de producción y coyuntura del libro argentino de 2019, en el Sector Editorial Comercial (SEC) los géneros más publicados en los primeros tres meses del año 2019 fueron; en primer lugar, los infantiles, juveniles y didácticos; en segundo lugar, los libros de ficción y aventuras y, en tercer lugar, los de Derecho. Para Marcos Gras, editor de Santos Locos Poesía: “El problema es que a las grandes cadenas no les interesa la poesía porque son libros por lo general muy económicos y se quedan con poco porcentual. Optan por vender libros más caros, como Harry Potter”.

Sin embargo hay tanto editoriales como librerías fuera del circuito de las grandes cadenas, que al igual que las redes sociales, les dan lugar a poetas o autores que tienen maneras originales de expresarse. Nurit Kasztelan además de ser poeta y economista, se dedica al arte de ser librera, y desde 2010 que en Mi casa Librería Atípica ofrece libros descatalogados de autor. Su proyecto le da lugar a más de cien editoriales independientes tanto nacionales como internacionales con el objetivo de dar a conocer voces diferentes para sus lectores. Kasztelan comenta desde su experiencia: “Yo vendo mucho y muy bien, ahora vendo más narrativa. Pero hay un boom por la poesía que viene acompañado por su difusión en las redes sociales”.

Editorial Santos Locos Poesía

La editorial Santos Locos Poesía tiene editores que forman parte del circuito de Poesía Contemporánea de Argentina y entre un 50 y 60% de las tiradas que producen se vende en el año. “Creo que la poesía es un género que va en alza, no cae. Parte de esto se debe a los factores tecnológicos, toda una generación consume las primeras instancias vía digital. Lo breve vuelve con fuerza y por eso Elvira Sastre o Luna Miguel en España venden cerca de 40 o 50 mil libros”, cuenta Marcos Gras, editor de dicha editorial.

Editorial Años Luz

Esta editorial independiente fundada en 2012 cuenta con colecciones de poesía, narrativa, ensayo, teatro y traducciones de literatura rusa. Más del 50% de su catálogo son títulos de poesía y en ventas representa casi un 40% del global de la producción, por lo tanto, es la columna vertebral de la editora.

“Nos abocamos a la publicación de libros de poesía no solamente para que sea rentable sino para dar a conocer a poetas en los que vemos oficio, inquietudes, la búsqueda de un lenguaje o una manera particular de plantearlo. Apostamos por las nuevas voces que no encuentran lugar en otros sellos, en otros catálogos”, comenta Sebastián Realini, encargado de la edición, comunicación y prensa de la editorial.

Si bien el sector editorial no pasa por su mejor momento, en los últimos años han habido libros y editoriales de poesía que obtuvieron buenos resultados dentro del sector. Gustavo Yuste señala la importancia de profesionalizar al sector, tanto a los editores y distribuidores como a los autores. Pero la poesía no es solo su valor comercial, es arte, y como con toda expresión artística, tiene un valor diferente para cada persona que compone nuestra sociedad. “El valor de la poesía lo relaciono con un saber intangible. Es una virtud que puede ser ejercida por los todas las personas con ganas de tomar conciencia y comprometerse con la sociedad al leer y conocer las diferentes voces que integran la misma”, expresa Sebastián Realini.

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