El último dirigente del glorioso Huracán del 73

Puntoconvergente conversó con Pascual Bartolomeo el último dirigente con vida del Huracán campeón del Metropolitano de 1973. Con 80 años de edad y más de 70 como socio del Globo fue responsable de conseguirle su primera vivienda a uno de los mejores jugadores de la historia quemera, René Houseman. Destaca el papel fundamental que tuvo Menotti.

Bartolomeo (centro) acompañado por Menotti (izquierda) y Brindisi (derecha)

Bartolomeo, es un hombre de familia. Padre de tres hijos y abuelo de seis nietos, todos socios Quemeros, como buen fanático empedernido de Huracán vive en Parque Patricios, y en sus años de esplendor recuerda fue “miembro de AFA y dirigente en dos oportunidades”. De esta manera en su primera etapa como dirigente ocupó el cargo de prosecretario desde 1969 hasta 1976, por lo que formó parte del emblemático Huracán de 1973, dirigido por César Luis Menotti quien en 1978 fuera el  técnico campeón del mundo con la selección nacional.

Al hacer un repaso de los hechos, Bartolomeo cuenta detalles de como El Flaco recaló en la Quema: “Menotti llega a Huracán en 1972 porque un ex presidente tenía relación con él, porque era de Rosario donde El Flaco era ayudante del Gitano Juárez. Entonces lo trajimos para Buenos Aires y con 34 años se convirtió en el técnico de Huracán”, y bromeando dice: “Y no le fue mal ¿eh?, salió tercero”. Sobre la conformación del equipo, explicó que “estaba casi armado.

La zurda del Loco era una pesadilla para los defensores de la época.

Estaban Brindisi, Avallay, Babington, Carrascosa, y se fueron sumando Basile, quien al llegar pronosticó: ‘No me voy a retirar sin sacar campeón a Huracán’, Larrosa y Houseman que era un fuera de serie”.  De esta manera, detalló cómo se incorporó el Loco Housemann: “Menotti lo hace firmar y lo llevó a Mar del Plata a la pretemporada. Cuando llega, con 19 años, tan chico y flaco, Avallay se me acerca y me dice: ‘¿De dónde sacaron a este jockey?’ Pero cuando lo vieron se dieron cuenta que Houseman era superior a todos”.  A la hora de describir aquel plantel, Bartolomeo, emocionado y como si reviviera esos días, relató: “Este equipo era impresionante, tanto que personas de otros clubes venían a verlo. El día que viajamos a jugar contra Rosario Central, Huracán ganó 5-0. Cuando terminó el partido todo el estadio se paró a aplaudir, eso no me lo voy a olvidar nunca”.

Menotti le pone la corbata a Houseman en la premiación del título del 73′

Comentó Bartolomeo que el equipo funcionaba porque “Menotti logró amistad entre los jugadores, que era fundamental porque el grupo era muy unido y no había disputa de puestos. Todos tiraban para el mismo lado.

Para darte un ejemplo los propios jugadores eran los que contenían a René (Housemann) todos los días. Eran hermanos, y Menotti su padre, como varias veces lo describió El Loco”. “Yo le alquilé el departamento a Houseman en frente de mi casa, en Uspallata y Quilmes”, contó Bartolomeo y agregó entre risas que “una noche que llovía, volvía del cine con mi mujer, y cuando llegamos a casa me encuentro con El Loco y mis tres hijos jugando a la pelota en la calle. Me bajé y lo corrí hasta el departamento: ‘¿Vos te das cuenta que si te rompés o te pasa algo salimos en todos los diarios?’ Y él me miraba nomás”. Cuando a Housemann le tocó responder a la prensa por su nueva vivienda dijo con sorna: “Vivo alejado de mi gente y en frente tengo a la Gestapo“.

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