Compradoras compulsivas: de las ferias americanas al e-commerce

“No tengo que ponerme” es una de las frases preferidas de las mujeres. Con el paso del calor al frío del otoño, son muchas las que eligen limpiar su guardarropa para poder renovarlo.

¿Qué hacer con toda esa pila de remeras, jeans, blusas y zapatos que nos pusimos apenas un par de veces? La tendencia de comprar y vender ropa usada de primeras marcas se incrementó en los últimos años y tiene como principal protagonista a las redes sociales.

Una de las formas más comunes es a través de grupos cerrados de Facebook. Las reglas son claras: las administradoras sólo aceptan a los usuarios que tengan por lo menos tres contactos en el grupo, las prendas tienen exclusividad en esos sitios al menos por algunos días y hay que respetar el orden de las interesadas que comentaron primero las publicaciones.

Además, siempre tiene que haber fotos y una breve descripción del estado de la ropa con el precio correspondiente. En estos casos, el lugar de entrega y la modalidad de pago se coordina directamente entre las partes.

“Yo pretendo que sea un grupo de amigos, donde la confianza esté en juego. Es lo que hace que si ofertan un vestido usado vos podés ir a probártelo sin problema. O sea, abrís el Facebook y estoy yo, no es anónimo”, dice Macarena Rawson Paz, creadora de Cheap 2 Cheap.

Algo similar ocurre con aquellos locales que aceptan ropa en consignación y, una vez que se vende, se dividen las ganancias con las dueñas de la prenda. Estos comercios utilizan sus cuentas de Instagram para publicar la indumentaria y generar un contacto más directo con sus clientes. Un ejemplo es el de “Galpón de Ropa” o “El closet de Paulita” que se toman varios minutos en revisar que la mercadería esté en buen estado, limpia y a la moda.

“Conocí estos lugares por una amiga. Tenía guardada cosas que no usaba así que decidí venderla. Llevé mi ropa y muchos zapatos, que son los que más tomaron.”, cuenta Rosario sobre su experiencia. Además, explica que los precios son muy económicos y siempre hay mucha gente comprando. Por otro lado, Camila afirma que “es más conveniente vender en grupos de Facebook como Cheap 2 Cheap porque el precio lo pones vos y no hay nadie que se quede con una comisión”.

Asimismo, existen páginas web similares a Mercado Libre que también funcionan como intermediarios en la comercialización de estos productos. Una de las más conocidas es “Renová Tu Vestidor”, en donde las fotos de los artículos en venta son primeramente aprobadas por las propietarias del sitio para asegurar la publicación de vestimenta de calidad. Las compras pueden ser abonadas con tarjeta de crédito y débito o en efectivo a través de una red de cobranza como Pago Fácil o Rapipago.

Lo que tiene de particular este servicio es que las clientas reciben la ropa en la puerta de sus casas mediante la utilización del correo privado como método de envío. En efecto, varias famosas se sumaron a la tendencia. La cantante de Agapornis Melina Lezcano, la bloguera e influencer Lulu Biaus y la actriz Jenny Martínez, entre otras, también comparten y venden la indumentaria que sobra en sus armarios.

El “¿qué me pongo?” ya no es un problema. La idea de consumo colaborativo y las herramientas online les dan a las mujeres una nueva opción para hacer espacio en su guardarropa y renovarlo.

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