Cómo es el mundo de las porristas en Buenos Aires

Es un típico día de fin de semana en el que finalmente la primavera impone su presencia. La temperatura es agradable y  el viento golpea el rostro de las personas de manera sutil, en los alrededores de Plaza Francia, la Facultad de Derecho de la UBA y del Museo Nacional de Bellas Artes.

Allí, se puede encontrar todo tipo de gente haciendo diversas actividades como trotar, yoga en grupo junto con sus colchonetas o disfrutando de un picnic con amigos.

Pero nadie se imagina que en una plazoleta de escasos metros de ancho y largo ubicada entre las avenidas Pueyrredón y Libertador se encuentra un grupo de catorce jóvenes porristas practicando diversas acrobacias, saltos y estrategias de ubicación para mantener estable una pirámide humana.

La gente se acerca a ellos. Para de correr para observarlos. Los niños gritan con euforia, mientras los señalan.  Pero los jóvenes no se dejan distraer por el publico a su alrededor: deben practicar bajo cualquier circunstancia.

“Ahorita ya me cansé”, dice jadeando Miranda con un inconfundible tono colombiano a su compañera Daniela, ya iban treinta minutos trotando alrededor de aquella mínima plazoleta.

Alternaban las direcciones, a veces paraban y realizaban una serie de abdominales y luego seguían trotando. “Si en ningún deporte se puede entrenar en frio, en este menos”, afirma Paula Quintero Uribe, entrenadora de los “Búhos All Star”.

Los Búhos All Star son un grupo de catorce jóvenes en su mayoría colombianos (también está integrado por un argentino y una chilena) que se dedicaron toda su vida al Cheerleading en su país natal. “Yo empecé en el colegio, allá es un deporte muy común. Te hacen hacer unas mini actividades después de la jornada de estudio como basquetball, voleyball, y uno era el Cheerleading. Me llamo la atención y nunca más pude parar”, cuenta entre sonrisas Paula.

Aunque no tengan un club o un gimnasio donde practicar estos deportistas son fieles a su uniforme: una musculosa de color negro en la que predomina la imagen de un búho de color turquesa y debajo se puede observar el nombre del equipo, y en la parte trasera de esta predomina una frase cuya función intenta ser inspiradora: “Volar no tiene límites”.

“De alguna forma nos tenemos que representar, queremos que la gente nos vea y sepa quiénes somos y si es posible, que se una a nuestro equipo. Por eso practicamos donde practicamos, a veces lo hacemos en el Rosedal de Palermo” –cuenta Julio César, otro de los entrenadores-.

Empezar desde cero con la implementación de un deporte en un país donde nunca se escuchó de él no es una tarea fácil. Pero, ¿Qué le llevo a Paula a crear este equipo? Hace siete años ella se mudo a Buenos Aires y se dio cuenta que no había porras (porristas), su instinto le dijo que eso debía cambiar. Al principio la colombiana no tenia como objetivo principal el de formar un equipo si no el de reunir un grupo de jóvenes aficionados del Cheerleading con el que podría entrenar durante la semana.

Optando por Facebook como herramienta principal para su búsqueda, publicaba sus ideas en los grupos de colombianos en Argentina (es por eso que la mayoría de los integrantes del equipo son colombianos). Pero al notar el talento de sus seguidores, Quintero cambia de opinión y finalmente opto por formar un equipo. Actualmente Buhos All Star está integrado por 14 deportistas entre 18 y 27 años.

Con respecto a la pregunta de si alientan a algún equipo en particular o son porristas generales, Paula responde que ellos se consideran porristas generales porque no practican el Cheerleading como lo imponen los americanos, ellos lo practican como un deporte en el que compiten con otros equipos aunque se trate de un deporte de animación. “Como si fuese el Real Madrid”, declara con seguridad.

Pero por ejemplo, si una persona tiene un equipo de hockey y quiere que sea alentado por porristas ¿los puede llamar? “No sé, puede ser, sí, yo me imagino pero… generalmente no lo es, no es lo que estamos haciendo”. –Dice entre risas, tartamudeando mientras pela una brillante mandarina-

¿Quién maneja el mundo de las porristas?

En nuestro país, la Federación Argentina de Porrismo y Animación (FAPA)  es la que lidera este tipo de deporte. “Es la que tiene el aval para llevar a las deportistas al mundial”, explica Paula.

La Federación Argentina de Porrismo y Animación es una asociación sin fines de lucro con pocos años de ejercicio (ya que nació en el año 2010) y que intenta imponer en Argentina este deporte cuyas raíces son estadounidenses. Es el único organismo rector y asesor de las de las actividades relacionadas con el porrismo (o Cheerleading) y cumple funciones como organizar anualmente los torneos interprovinciales, brindar ayuda económica con sponsors a los competidores en las competencias internacionales, organizar cursos técnicos y proveer matriculas autorizadas para entrenadores, instructores y jueces de porrismo. Además es la encargada de dictar el reglamento técnico del deporte.

El torneo más importante a nivel nacional se da en el Instituto Atlético Central Córdoba. Se hacen dos veces al año y su participación es importante, a pesar de que no es obligatoria, porque es una gran oportunidad para los equipos de poder medir su nivel competitivo.

Según la edad de los integrantes del equipo se divide en diferentes categorías:

Los Buhos All Star están unidos a la FAPA desde que se formaron como equipo. Cuando dicha federación organiza campeonatos en Córdoba el grupo de jóvenes hace lo posible para representar sus esquemas (coreografías) hechos por Paula o Julio Cesar bajo el reglamento que la FAPA establece.

Cheerleading en Argentina, ¿cómo empezó todo?

El Cheerleading nace en el suelo argentino en el año 2006 en la provincia de Córdoba. El primer equipo de Cheerleaders estuvo a cargo de la Licenciada Mónica Buendía y el Licenciado Juan Jorge Ruffinatto (actual presidente de la FAPA), quienes empiezan este proyecto con un grupo de doce chicas que hacían coreografías con elevaciones, bailes y pompones, solo para llamar la atención de las personas.

Después de dos años de trabajo duro y de pasar por muchas experiencias decidieron participar en un torneo para que la actividad gane un poco más de farándula y comenzar a fomentarla. Lograron su objetivo y las personas comenzaron a hablar del deporte extranjero, pero consiguieron quizás algo mejor: en el año 2009 la asociación deportiva que presidía Buendía se une a ICU (International CheerUnion) el ente mayor del Cheerleading a nivel mundial y además es nombrada como rector nacional de este deporte.

A su vez, le concede bits para que los equipos argentinos que desean competir en el mundial que organiza la USASF (United State All Star Federation) que se realiza todos los años en el parque temático Disney ubicado en Orlando (ciudad del departamento de Florida, Estados Unidos). En el año 2011, el equipo liderado por Buendía y Ruffinatto logro representar a Argentina en el mundial del porrismo y lograron ubicarse entre los primeros once equipos a nivel mundial.

Otros equipos en Buenos Aires

• Cañuelas: “Canguros All Stars” y “Calandrias Elite”
• Lobos: “Gimnasio Maria Duarte Fitness”
• Paso del Rey: “Gimnasio Lorena”
Otros equipos en Argentina:
• Córdoba: “Club Instituto Atlético Central Córdoba”; “Escuela García Faure”; “Club Rieles”; “Club Comunicación Córdoba”; “Club Circulo Italiano” y “Club Santa Isabel”
• Corrientes: “The Saints Cheers” y “Aguarás Cheers”
• Santa Fé: “Mr. John Sports Club”
• San Juan: “Gimnasio EyM”

Sacrificio a puro ritmo

De un diminuto equipo de música suena “Final Countdown” de la banda Europe para comenzar con los saltos y acrobacias. Se siente un ambiente tenso, nada causa risas, nada debe distraerlos, hasta el caniche negro traído por uno de los deportistas se queda estático ante este momento. Y ahí van, “1, 2…3” y en segundos una de las porristas fue alzada por algunos de sus compañeros apoyando las plantas de sus pies en las palmas de las manos de quienes la sostienen en el aire.

Todos los integrantes del equipo tienen puestas unas zapatillas especiales para porristas que a simple vista parecen que succionan los pies de quienes se las pongan, son más chicas en los tobillos que lo normal y tienen la forma de la planta del pie de modo que encaje perfecto con el relieve de la palma de la mano al agarrarla.

Terminan de practicar los movimientos coordinados que serían fundamentales para poder crear una pirámide humana y Julio César, desanimado, reúne a sus aprendices para darles la mala noticia de que les falta práctica y que no importa el día que sea, en Navidad entrenaran igualmente. Aquel día festivo harán un entrenamiento temático: deberán ir vestidos con alguna “playera” roja o verde, combinarlo con algún maquillaje artístico si es posible y “alguna galleta o dulce para compartir”.

Podemos notar que estos jóvenes se toman en serio la práctica de este deporte foráneo. Ellos tratan de asistir a los campeonatos organizados en Córdoba pero también presentan sus esquemas (coreografías) en torneos bonaerenses si no presencian ningún inconveniente como ser falta de bien económico o de práctica.

Julio César cuenta que el campeonato anterior se quedaron con el tercer puesto porque al momento de realizar la pirámide humana, uno de los integrantes del equipo no logro mantenerse en pie sobre las palmas de las manos de sus compañeros y cayó al suelo. El cinco de diciembre se realiza el próximo torneo en Córdoba y el 17 de diciembre en Buenos Aires pero a causa de la falta de confianza por el inconveniente anterior, los Buhos All Star no formaran parte de las competencias.

Estos torneos se realizan en un periodo de entre cinco a seis meses en un año y la entrenadora cuenta que existen varias categorías en el Cheerleading pero que ellos no logran alcanzar el nivel más alto que es el 6, ellos forman parte del nivel 4.2.

Con respecto a los esquemas los Buhos All Star no cuentan con ninguna coreógrafa ni ninguna bailarina que los guíe, los creadores de los esquemas son los mismos Julio César y Paula. ¿En que se basan? ¿Cómo es el tipo de música?

Ellos se basan en nada más ni nada menos que en la experiencia que tuvieron en Colombia haciendo porras, en videos de YouTube y en capacitaciones que realizaron allá porque en Argentina estas son de costo muy alto. Las músicas siempre están cortadas en octavas y puede ser de cualquier ritmo aunque lo que se tiende a poner es Pop.

“La mejor experiencia que viví creo que fue cuando Juli (el otro coach) se unió al equipo y empezamos a subir (poder alzar los cuerpos de sus compañeros) yo no podía porque estaba sola y no podía con todo, fue como un apoyo para mí”, dice Uribe con una tímida sonrisa.

“Las Boquitas” o lo que eran antes “Las Diablitas” son animadoras de dos grandes equipos como Boca Juniors e Independiente, ¿Son comparables con lo que el equipo colombiano hace? A lo que Paula responde: “No porque ellas son bailarinas. No digo que sean malas, pero su estilo sería algo más parecido al CheerDance que es baile con acrobacias, lo nuestro tiene muy poco de baile y mucho cuerpo, muchos saltos, somos de subimos mucho, hacer pirámides”.

El amor hacia un equipo de fútbol no nace solo en los hinchas.

Rocio “Rocha” Mora es la coach de las animadoras de Boca Juniors o como ellas se hacen llamar “Las Boquitas”.

El amor hacia un club puede llevar a los hinchas todos los domingos al estadio, tener todas las remeras oficiales de aquel equipo y hasta reunir a las personas junto a sus amigos en un bar a disfrutar del partido. Pero, ¿qué llevo a Rocío a unirse a Las Boquitas?

“Primero: el fanatismo, voy desde los tres años a la cancha, y después, un día vi que se estaban haciendo castings para ser una de las porristas y mi mamá me dijo que me anote y quede seleccionada”, responde Rocha con un tono entusiasta en su voz.

A Mora no le basto con ser parte del club, con ser parte de Las Boquitas, ella logro ser coach. “Eso más que nada. Fue el estar siempre ahí, ayudar a mis compañeras en lo que podía, ellas sabían que siempre podían contar conmigo y siempre tenía ideas para implementarlas en los esquemas. Un día la coach anterior dio la mala noticia de que dejaba Las Boquitas y tuvimos que elegir quien iba a ser su sucesora y mis compañeras me eligieron a mí”, comenta.

Con una hora de capacitación física que trabaja piernas, brazos, dorsal y con lo que resta del tiempo la realización de acrobacias, saltos y gimnasia, Las Boquitas dan lo mejor de si para animar tanto a los jugadores como a los hinchas. ¿Consideran estas jóvenes que su apoyo es importante para el club? “Siii obvio –afirma Rocha haciendo un ademán con la cabeza- más que nada para la gente que va a ir a ver los partidos. Somos parte del espectáculo”.

Si bien los cantos de parte de los hinchas es parte de la atmósfera de un partido de fútbol, el espectáculo más importante es el show de parte de las animadoras oficiales del club. Pero nunca nos preguntamos si a los jugadores les gusta. “Sí, no sé… tendrías que preguntárselo a ellos”, afirma Rocío sonrojándose mientras deja escapar una risa.

-Las Boquitas al formar de alguna forma parte del club ¿Se relacionan con ellos?
-“No, no, lo que siempre dicen mis compañeras o las más chiquitas sobre todo, es que los jugadores salen de la manga, nosotras estamos a los costados haciendo como una especie de camino y ellos pasan y no estiran ni un brazo como para tocarnos una mano no sé, algo. Obviamente que ellas se mueren, imagínate que están a centímetros de ellos y ni bola”, cuenta Rocha.

Las Boquitas no están asociadas a la FAPA ni a ninguna entidad argentina que esté vinculada al porrismo, ya que ellas no son oficialmente porristas, ellas son bailarinas que incluyen en sus bailes acrobacias y movimientos propios de la gimnasia artística.

Las Boquitas, Las Academicas de Racing, las que en su momento fueron Las Diablitas, entre otras ¿Compiten entre ellas? “Nah cero, en su momento había como competencia con las Diablitas del Rojo pero estaba todo bien, o sea era más una cosa de que los dos equipos (de porristas) eran los más conocidos pero nada más allá que eso”, sostiene Daniela Moreno, miembro de los Búhos All Star.

-Desde el punto de vista de una aprendiz del porrismo, ¿Cómo definiría al Cheerleading?
-“Para mi es gran parte de mi vida. Lo he practicado desde que estoy en el colegio, es la parte más feliz que tengo en mi vida. Y como deporte se viene haciendo hace treinta años o más y es un deporte que reúne acrobacias, baile, mucha coordinación, coreografía, saltos, gimnasia estática y gimnasia de carrera y es un deporte que reúne todas esas cosas más la actitud que uno le pone al practicarlo”.

Los esquemas del porrismo exigen de mucho movimiento aeróbico, de mucha coordinación para seguir los pasos y de una buena capacidad para calcular el tiempo en que un compañero durara suspendido en el aire para luego dejarse atrapar por los demás compañeros.

Daniela declara que es complicado seguir los esquemas que sus entrenadores le proponen: “Siempre hay una cosa nueva, terminas de captar una técnica y ya tienes que aprenderte otra que acaba de surgir”. A su vez, también admite que es por esto que se pone nerviosa al momento de competir con otros equipos.

A pesar de que el porrismo cumple un papel fundamental en la vida de Daniela, ella además ejercita en un gimnasio cerca de su casa y hace spinning para no perder su estado físico, estudia en la psicología en la UADE y trabaja en Starbucks.

Tips para ser porrista

Según Paula Quintero:
Tienes que practicar mucho en tu casa, todo lo que puedas, hacer mucha elongación, tienes que tener una rutina o físico que puedas contener por que los esquemas son dos minutos con treinta segundos todo seguido. Lo mejor es no frustrarse porque hay muchas cosas que van a ser nuevas

Según Daniela Moreno:
Querer –lo dice muy segura, casi sin dejar que se termine de pronunciar la pregunta. Al mismo tiempo cierra los ojos y asiente con la cabeza- solamente querer ser porrista. Uno tal vez es “uhh no yo quiero ser porrista pero mi cuerpo no me da, que mis piernas son muy grandes, que no soy flaca, y ves a otra re flaca con abdominales marcados y dices: no, yo no podría” –en estas últimas palabras se señala su abdomen de tamaño normal- y tienes miedos. Solo hay que querer, querer y tener la técnica que te permita hacerlo sin tener que optar por tener un estereotipo de mujer perfecta, flaca. Es querer y ponerle las ganas para hacerlo.

Según Rocío Mora:
Si bien lo mío no es el porrismo si no el baile, no considero que sean muy distintos porque lo que hacemos con las boquitas no es solo hacer dos pasitos que se repiten cada dos por tres, o sea, nosotras también hacemos saltos y alguna que otra acrobacia. Igual, yo recomiendo que te metas una meta en la cabeza, en este caso ser porrista o bailarina, y ahí pienses hasta donde queres llegar. Una vez marcado el objetivo anótate en el club o gimnasio más cercano y metele cuerpo, metele garra, practica todos los días y lo más importante… disfrutalo.

Al final de cada encuentro los Búhos se reúnen en círculo, se abrazan y los entrenadores dicen unas palabras de aliento. Esta vez le toco a Julio César: “ay chicos saben que yo los quiero mucho a pesar de que a veces soy pesado y les grito. Pero saben que lo hago para que seamos mejores cada día” Al final de estas palabras conmovedoras los compañeros hacen tal canto como en las películas americanas aunque ellos no quieren parecerse a ellos: “¡¡¡Fly, together, today and forever!!! ¡¡¡Ocho, siete, seis Búhos All Star!!!” y levantan un brazo al aire.

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